La Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) declaró la emergencia económica y salarial, y en ese marco, presentó un lnforme de coyuntura realizado por el Departamento de Economía y Administración: salarios, presupuesto y capacidades del sistema universitario nacional.
El informe, que contempla hasta febrero de 2026, fue realizado por los docentes investigadores del Departamento de Economía y Administración Pedro Nencini y Hernán Vizzolini.
Según se informó, el mismo busca contribuir a una discusión sobre la situación actual del sistema universitario nacional, poniendo el foco en los datos disponibles y en sus implicancias de mediano plazo. Abarca la situación de las Universidades Nacionales, la evolución del salario docente unversitario en los dos últumos años, presupuesto universitario y gastos de funcionamiento, cancelación de Proyectos de investigación científica y tecnológica y efectos sobre la producción científica.
“El sistema universitario público argentino constituye uno de los principales dispositivos estatales de formación de recursos humanos, producción de conocimiento y articulación territorial. Con más de dos millones de estudiantes y una red de alrededor de 115 instituciones universitarias en todo el país, de las cuales más de 60 corresponden a universidades de gestión pública, el sistema universitario nacional cumple un rol central en la ampliación de oportunidades educativas, la movilidad social y la construcción de capacidades productivas, científicas y profesionales en territorios con estructuras socioeconómicas muy heterogéneas. Para amplios sectores de la población, el acceso a la universidad pública representa una de las principales vías de ascenso social y de inserción en empleos calificados”, plantean los autores.
Evolución del salario docente universitario (2023-2025)
Según el informe, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, el salario expresado en términos reales de las y los docentes y no-docentes universitarios acumuló una caída de poco más del 33%. Esto deterioro implica que un salario de un profesor o profesora universitaria con un cargo de adjunto, que en 2023 permitía acceder a una determinada canasta de bienes y servicios, en 2025 sólo permite adquirir dos tercios de esa misma canasta.
En el caso del personal no-docente, la dinámica fue similar. Tomando como referencia una categoría 4 y considerando exclusivamente el salario básico, la pérdida acumulada en términos reales entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024 se ubica en torno al 30 %.
Presupuesto universitario y gastos de funcionamiento
Las transferencias del Estado nacional a las universidades nacionales registran una contracción significativa y sostenida en términos reales desde el año 2023. El financiamiento universitario acumuló una caída real de poco más del 30 % entre 2023 y 2025 (CIICTIFEDUN, 2025), como resultado de descensos consecutivos del 21 % en 2024 y del 5% en 2025, con una nueva reducción proyectada de casi el 7 % para 2026. Si bien algunas partidas de funcionamiento registraron aumentos nominales, estos estuvieron condicionados por el traslado de incrementos tarifarios en servicios públicos. Descontado el efecto de la inflación específica en electricidad, gas y agua, los recursos disponibles para el funcionamiento cotidiano no evidencian una mejora real.






















