El docente e investigador del Departamento de Economía y Administración de la Universidad Nacional de Quilmes Pedro Nencini habló con El Termómetro sobre el informe que declara la emergencia universitaria económica y salarial en la casa de estudios, a lo que indicó que “las clases deberían haber arrancado la semana pasada” e indicó que “se piensa en una nueva marcha federal para finales de abril” entre otras medidas.
En ese sentido, recalcó que el relevamiento se centró en “contarle a los estudiantes y a los docentes qué está ocurriendo con los salarios, con el sistema de Ciencia y Tecnología y el financiamiento universitario”. “Es bastante dramático, en los últimos 24 meses los salarios perdieron uno de cada tres pesos y esto debilita al sistema universitario”, expresó.
Según el informe citado, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, el salario expresado en términos reales de las y los docentes y no-docentes universitarios acumuló una caída de poco más del 33%. Las transferencias del Estado nacional a las universidades nacionales registran una contracción significativa y sostenida en términos reales desde el año 2023, que acumuló una caída real de poco más del 30 % entre 2023 y 2025 (CIICTIFEDUN, 2025), como resultado de descensos consecutivos del 21 % en 2024 y del 5% en 2025, con una nueva reducción proyectada de casi el 7 % para 2026. Si bien algunas partidas de funcionamiento registraron aumentos nominales, estos estuvieron condicionados por el traslado de incrementos tarifarios en servicios públicos.
“Los docentes tuvieron que salir a reforzar sus ingresos, algunos consiguieron horas cátedras pero otros buscaron otros trabajos. Hay muchos en aplicaciones porque las horas docentes siguen siendo 24. Gran parte de los docentes, 7 de 10, tienen una dedicación simple”, remarcó Nencini.
Estimó que se están yendo muchos profesores, 10 mil según la CIN, y que “formarlos cuesta muchos años”. “Es grave que estén abandonado el sistema, CyT ha tenido un golpe de muerte: Se desfinancia el sistema que involucra a más de 25 mil investigadores, 6 mil proyectos y le saca la beca a más de mil estudiantes”, señaló y agregó que “un investigador que deja el país es muy difícil volver a traerlo”.
Asimismo Nencini advirtió que “el sistema está crujiendo” ya que “hay menos cursos y ofertas más apretadas”, por lo que “conseguir vacantes es parecido a los Juegos del hambre” y “gran parte del presupuesto a universidades, que ha caído un 30 por ciento, va al pago de salarios”.
“No hay unanimidad en qué hacer en adelante, se habla de suspender las calificaciones, no cerrar comisiones y no tomar exámenes finales. El gobierno no cumple la ley del financiamiento universitario y ha propuesto otra muy vergonzosa con una caída del 18 por ciento. Parece que no les interesan las universidades nacionales que albergan a más de 2 millones de estudiantes. El plan que tienen es debilitarnos”, cerró.





















