(Por Christian Skrilec)
No hay novedad ni dudas respecto a la voluntad emancipadora del gobernador Axel Kicillof, pero los movimientos de su madre política, Cristina Kirchner, retrasan un proceso, que sin dudas seguirá siendo tortuoso.
1- Maternidad
Es difícil precisar cuándo comenzó a formarse la idea de independencia y consecuente insubordinación en la cabeza de Kicillof, aunque de manera inapelable podemos afirmar que la idea es posterior a su elección como gobernador bonaerense en el 2019.
Cristina llevó de la mano a Axel a cada uno de los lugares que ocupó, por supuesto, considerando que el niño Kicillof tenía las condiciones necesarias para ocuparlos, incluso la gobernación bonaerense.
Es importante recordar y establecer que Kicillof se convierte en Gobernador bonaerense exclusivamente por voluntad y elección de Cristina. En aquella época, en la que el “macrismo” se descascaraba y Vidal era sólo una ilusión mediática, cualquier barón del conurbano, como Fernando Espinosa (La Matanza) o Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) eran candidatos naturales para quedarse con la Provincia. Lo mismo ocurría con los ultra-cristinistas de lealtad inquebrantable, Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Seco (Ensenada). Todos ellos, en mayor o menor medida, pretendientes entonces al sillón de Dardo Rocha.
Cristina eligió a uno propio, a uno de sus hijos políticos, y el argumento central que voceaban incansablemente La Cámpora y el resto del kirchnerismo de paladar negro, era que Axel era quien naturalmente preservaba los votos de Cristina. Los analistas que insisten en que la mentada “campaña del Clío” tuvo incidencia en la elección, sólo lo hacen a golpe de billete y negándose a estudiar los resultados de aquella elección.
En síntesis brutal, no hay Kicillof gobernador sin verbigracia de Cristina, el asunto parece viejo, pero necesariamente tiene que tomarse en cuenta.
2- Cordón Umbilical
Muchos afirman que el corte del cordón umbilical recién se produjo a mediados del 2021, cuando la por entonces Vicepresidenta decidió intervenir el gobierno de Kicillof con Martín Insaurralde a la cabeza. No vale la pena en abundar en los motivos de dicha intervención, pero es imprescindible recordar que Kicillof estuvo al frente de la peor derrota electoral del peronismo en territorio bonaerense, que se produjo en las PASO del 2021. Superando a la catástrofe de Aníbal Fernández en la Elección General del 2015, ya que entonces el Frente Renovador era un partido con músculo político y electoral y no un aliado.
Entonces, paradójicamente, la intervención cortó el cordón umbilical y sentó las bases para la autonomía política del gobernador y el “axelismo”, pero la decisión de avanzar es después de la caída estrepitosa del peronismo-kirchnerismo-massismo en el 2023. Porque Axel quedó en pie.
Obviamente ahí el mérito de Kicillof es mucho mayor que en el 2019, aunque siempre con observaciones que no pueden dejarse de lado salvo que el golpe de billete que aplica eficazmente el gobierno bonaerense en la cabeza de los analistas te deje aturdido. Revisar los resultados en la Junta Electoral demuestra que la “importante” construcción política del gobierno de Kicillof en el interior de la Provincia sólo cosechó derrotas, y otra vez fue el conurbano, el de los intendentes “traidores”, “corruptos”, “ambiciosos”, “camporistas”, “que son de Máximo” o que “son de Martín”, los que salvaron la ropa. Los calificativos entrecomillados provenían constantemente del entorno “kicillofista”.
Tan cierto como eso, es que convivir en un gobierno durante dos años con La Cámpora y el grupo Insaurralde empoderados, todos bajo la sombra de Cristina, es un desafío para estadistas.
3- Emancipación
Lo pasado pisado. Pasó ayer, pasó hace un año. En ese año cambió el Presidente, cambió el país, cambió la Provincia, cambió la gente, cambió la política. La salida es con Axel. Muchos están convencidos que la salida de la crisis peronista y el regreso al poder es con Axel, pero para salir con Axel hay que pedirle permiso a la madre. O Axel logra la aquiescencia de Cristina o Axel desobedece, se rebela, se independiza, en síntesis: se emancipa.
Los procesos de cortar el cordón umbilical, superar el Edipo y emanciparse, pueden ser naturales o traumáticos, si la madre se opone a ellos, son complejos. Si la madre se siente traicionada o desconocida, se vuelven tortuosos o imposibles. Más cuando la madre tiene muchos otros hijos políticos que le juran lealtad y sumisión eternas.
Todos creemos que Kicillof decidió emanciparse, como hacerlo pagando el menor costo posible requiere de una ingeniería de precisión que no sabemos si está a su alcance.
Como suele pasar con cualquier político que genera una expectativa de futuro, el entorno se vuelve, salvo excepciones, un conjunto de pica-sesos que ven a Kicillof como el vehículo para obtener o recuperar el poder y sus consecuentes beneficios. Todo es de cuidado, por ejemplo, ¿cuánto vale la lealtad de algunos intendentes o sindicalistas que rodean al Gobernador, que forjaron su presente a fuerza de traiciones? No vale la pena explicarlo, se presupone que Kicillof lo sabe, como también sabe de las agachadas y las trampas de la política.
Lo que no sabe, es como emanciparse ni como convertirse en la salida. Poner a Cristina en los discursos como parte de un pasado glorioso junto a Perón, Evita y Néstor, no alcanza cuando Cristina está vivita y coleando.
Apoyar (con todo respeto) al impresentable del gobernador Quintela, que entre otras cosas, mientras la pobreza en el país creció un 11 por ciento, en su provincia, La Rioja, aumentó un 26 por ciento; que imprimió una cuasi moneda y que entre sus otros apoyos contaba con Jalil y Jaldo, gobernadores de Catamarca y Tucumán a los que sólo les falta ponerse una peluca para acompañar al presidente Milei… más cuando Kicillof dice que su única batalla es contra el actual gobierno nacional, tampoco parece ser el camino correcto.
Pero eso también es pasado. La emancipación o la ruptura se postergan, ¿para cuándo?, cinco o seis meses, marzo o abril, cuando el año electoral marche de manera inexorable. Para entonces el país, la provincia, los militantes y los votantes serán otros. Tal vez allí, el gobernador encuentre la forma de emanciparse sin romper con la madre.
Gracias por leer.





















