A 20 años de su fundación, Propuesta Republicana – PRO, el partido de Mauricio Macri, parece haber completado su primer ciclo de existencia. Nació como la herramienta electoral para llegar al poder de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, llevó al empresario a gobernar el país y lo más alto de la política nacional, para volver a ser un partido municipal de CABA.
Las últimas 24hs han sido lesivas para los intereses del partido amarillo. Primero, en el seno de su histórico poder, Horacio Rodríguez Larreta, alcalde 8 años por el PRO en la Ciudad, y otros tantos como jefe de Gabinete del gobierno de Mauricio, anunció su candidatura a la Legislatura. Lo hizo criticando en duros términos la gestión de su sucesor, Jorge Macri. Duros términos para los porteños. El olor a país no es algo que el vecino de la ciudad más importante de Sudamérica y una de las capitales mundiales pueda aceptar.
Para bajarle la intensidad al lanzamiento, cuestionaron que pasó de precandidato a Presidente en 2023 a candidato a concejal en 2025. La saña esconde el temor real, la posibilidad que el ex Jefe de Gobierno se lleve buena parte de la representación que el PRO supo construir en estos 20 años, en los que nunca perdió una elección en CABA.
A la situación en la ciudad, se sumó el descascaramiento del armado bonaerense. En la primera foto que confirma la decisión de un sector de buscar un acuerdo con el gobierno nacional y La Libertad Avanza, el presidente del PRO bonaernese y jefe de bloque en Diputados, Cristian Ritondo, junto a su par en la cámara baja, Diego Santilli, se mostraron junto al presidente Javier Milei, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el titular de LLA en la Provincia de Buenos Aires, Sebastián Pareja. Una muestra de unidad en contra de las intenciones de Mauricio Macri.
Hasta la noche del lunes, la mayoría de los dirigentes del PRO bonaerense no conocían los pormenores del encuentro ni podían confirmar una alianza. Se esperan una serie de reuniones a lo largo del día donde se bajará la línea a seguir.
La primera repercusión que tuvo fue la cancelación del encuentro que iban a realizar en La Plata los radicales que responden al senador Maximiliano Abad y un sector del PRO, que tenía como cara visible a Néstor Grindetti. Mientras se daba la foto en Casa Rosada, el ex intendente de Lanús estaba en Paraguay, por el sorteo de la Copa Sudamericana en la competirá Independiente. Consultado por este medio, desde su círculo aseguraron que el presidente del Rojo «se corrió del armado provincial», pero buscará seguir siendo referente en la tercera sección. Dos semanas atrás sufrió el divorcio de quien fuera su socio político los últimos 10 años, Diego Kravetz, actual N°2 de la SIDE, quién ya paró todo su espacio dentro de La Libertad Avanza.
La conducción de Macri fue arrasada en la Provincia de Buenos Aires, mientras que no le queda otra represión nacional. Ignacio Torres, gobernador de Chubut relanzó su espacio provincial para competir este año y se aleja de ser el representante amarillo de las provincias. Rogelio Frigerio, en Entre Rios, nunca fue propio.
Y dentro de dos meses tendrá el primer test para de supervivencia política: la elección desdoblada a la Legislatura en la Ciudad de Buenos Aires. Hasta hoy se espera una elección fragmentada y apuestan a retener una base y un piso cerca de los 30 puntos que sobresalga a dispersión del votante porteño.





















