Verónica Torras, directora de Memoria Abierta e integrante del CELS, dialogó con El Termómetro luego de que se reúna la comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados para debatir sobre la visita de un grupo de diputados y diputadas a genocidas condenados a la cárcel de Ezeiza entre los que se encontraba Alfredo Astiz.
“Todavía está abierta la interpretación de lo que ocurrió porque nos siguen faltando datos e informaciones mas concretas”, indicó y agregó que “por eso el pedido de los organismos tiene que ver con que esta no fue una visita, que fue una reunión política, una especia de mitin en la capilla de la cárcel, cada día que pasa circula mas información sobre el contenido de esa reunión, que se discutió y cuales fueron los pasos preparatorios de esa reunión”.
Torras, marcó, no obstante, que les falta información “para construir el rompecabezas del sentido”. “Se trató de una reunión política con el objetivo de conversar sobre propuestas de cómo garantizar impunidad a las personas condenadas por delitos de lesa humanidad y que cumplen condena en establecimientos carcelarios, que hay que decir, son apenas el 10 por ciento de los condenados, que están especialmente en Ezeiza y la Unidad de Campo de Mayo, en condiciones que están bastante por arriba que los estándares promedio”, afirmó.
En esa línea, explicó que por la información con la que cuentan incluso algunos de los propios visitantes lo que se venía discutiendo y se discutió allí fueron “propuestas vinculadas a prisión domiciliaria, cuestiones procesales para liberarlos antes o la posibilidad de un indulto”.
Sobre los dichos de la diputada Lourdes Arrieta, quién manifestó que no sabía a quienes vería, Torras dijo que “genera una enorme incredulidad y desazón”. “Podría desconocer a otros, pero no a Astiz, parece poco creíble que no conozca quién es Astiz por su propio contexto de familia, pero si fuera así lo que genera es una tremenda desazón por la indiferencia y la falta de interés por la historia reciente Argentina, es parte de las cuestiones con las que tenemos que lidiar en este nuevo escenario y que nos genera desconcierto, más allá de ella probablemente sea cierto que muchas otras personas de su edad desconozcan quién es Astiz”, aseguró.
También marcó que otra de las cosas a dilucidar es porqué la legisladora ahora cambió su postura públicamente. “No sé si es eso o si se trata de alguna otra situación, de otro tipo, de la que nos falta información. Efectivamente la visita generó un rechazo social importante y eso me parece valioso en términos sociales y políticos en cuanto a acuerdos mínimos, esto es una línea roja para nosotros que no tenemos que cruzar como sociedad”, dijo Torras.
Finalmente contó que en la reunión de comisión de derechos humanos el CELS planteó que “esto no puede pasar de largo, tiene que haber un fuerte repudio, una investigación profunda de lo que pasó, las articulaciones, las personas, qué se habló, la Cámara de Diputados tiene que investigar lo que pasó, desde el CELS no estamos pidiendo su expulsión, eso lo tiene que debatir la propia cámara, pero sí tiene que dar un fuerte mensaje de repudio y revalidar el proceso de justicia”, cerró.





















