Con las elecciones de este 2023 en Avellaneda se juega más que la intendencia ya que también se pone en valor la renovación del Concejo Deliberante que cuenta hoy con una amplia mayoría del oficialismo que podría perder la “facilidad” de juntar los dos tercios necesarios para algunas acciones. El Frente de Todos pone ocho bancas en juego mientras que la oposición cuatro.
En el 2019 Jorge Ferraresi obtuvo una contundente victoria que le permitió meter ocho concejales y tener por dos años (más) los números necesarios para aprobar cualquier votación. En el 2021 perdió una banca pero siguió con mayoría en el Cuerpo y cada vez que necesitó un voto para los expedientes que necesitaban los 16, lo consiguió del bloque Avellaneda Puede.
Más allá de que el jefe comunal siempre hizo elecciones por encima de los número nacionales, este año está la preocupación porque el arrastre sea muy grande y más allá de poder mantener la intendencia, el oficialismo sabe que puede perder bancas que harían que no se manejen con tanta libertad cómo hasta ahora.
Además de la posibilidad de que Juntos por el Cambio pueda obtener algún voto más en el recinto, está el impredecible fantasma de Javier Milei que tanta incertidumbre trae ante la posibilidad de que pueda sumar concejales y trastocar el esquema de los últimos años. En esto jugará un importante papel la decisión de desdoblar o no la elección provincial.
Por la lista del 2019 ingresaron al HCD el actual secretario de Seguridad, Alejo Chornobroff, que fue primer candidato a Concejal y luego se tomó licencia para asumir cómo jefe de gabinete y cuando Ferraresi se hizo cargo del Ministerio de Desarrollo Territorial, fue el intendente interino por dos años.
Le siguieron la dirigente de La Cámpora Sabrina Rearte, el presidente del Concejo y hombre cercano al intendente, Hugo Barrueco, la Secretaria de Promoción Ciudadana de la Defensoría de la Provincia, Gisele Alessi, el referente del Frente Renovador local Armando Bertolotto, la actual secretaria de Gobierno Participativo, Maia Lata, el subsecretario de Asuntos Políticos en el Ministerio de Gobierno de la Provincia, Pablo Vera y la ex defensora del pueblo local, María Laura Garibaldi.
Tras las licencias de Chornobroff, Alessi, Lata y Vera, asumieron las bancas Mauro Batafarano, Nancy Guzman, Rodrigo Alegre y María Alva González. En una posible lista es probable que se repitan la mayoría de los nombres más allá de algún caso cómo La Cámpora que decide renovar sus dirigentes cada cuatro años, pero el problema surge en que puede que no haya espacio para todos y la puja va a estar por ocupar los lugares más altos del armado.
Por el lado de Juntos, quienes terminan sus mandatos son los radicales Fernando Landaburu y Silvia Diana, y los PRO Lucas Yacob y Maricel Marciano, ambos bajo el esquema de Patricia Bullrich, aunque Yacob insiste en su candidatura a intendente.
Si bien desde Juntos por el Cambio aspiran a una buena elección y sumar alguna banca más, la renovación dependerá de la interna y cómo logren acomodarse los dirigentes en las dos listas que aún no se cerraron y que también tendrá mucha importancia ocupar los primeros lugares ya que después de las PASO se mezclarán.
Desde la oposición hay dirigentes muy confiados en poder hacer una buena elección. Algunos sueñan con llegar a la intendencia, pero en caso de no lograrlo, creen que pueden sumar una o dos bancas más que le permita tener un mayor peso dentro del Concejo Deliberante.





















