Según trascendió, once inspectores municipales fueron cesados ayer en sus funciones. La desafectación de los mismos por parte de la gestión Molina estaría vinculada a las múltiples denuncias de irregularidades que recaen en las distintas áreas vinculadas a la inspección, como vía pública, comercio, industria, y espectáculos públicos.
Entre los nombres más resonantes se encuentran el de Diego Banach, inspector que durante la gestión Gutiérrez se manejó en el ámbito de la nocturnidad y la vía pública, y que con su sueldo de municipal se daba lujos como recorrer el Nilo en un crucero, entre otras extravagancias. Otros desafectados fueron los hermanos Devita, dedicados al área de espectáculos públicos, y permanentes habitués de las barras de emprendimientos nocturnos en la madrugada, donde recibían la “particular” atención de sus propietarios.





















