Según datos de la Unión de Kiosqueros de la Argentina desde 2023 cerraron 41 mil kioscos en el país. En ese contexto, el vicepresidente de la entidad, Ernesto Acuña, pasó por el aire de El Termómetro para hablar sobre el presente del sector.
“Nuestro rubro viene golpeado, van quedando cada vez menos kioscos por la baja del consumo, el surgimiento de las cadenas de kioscos con los que no se puede competir y la venta de nuestros productos por otro canal, la gente empieza a comprar en una farmacia que tiene golosinas, un supermercado chino que vende cigarrillos, una verdulera con bebidas, esto hace que cada vez vendemos menos y muchos colegas tienen que cerrar”, criticó.
En ese sentido manifestó que “el consumidor de cigarrillos los últimos años viene y solo compra cigarrillos, alguno te compra una pastilla o chicle, pero vienen por eso y se van” y sostuvo que “más que el aumento de las cosas, el problema está es la pérdida de poder adquisitivo de la gente”.
“Tengo kiosco hace 28 años, me hice en el peor momento, pero había mejor poder adquisitivo, te sobrara para ir al kiosco y gastar. Hoy estamos más ajustados que nunca, la gente tiene gastos fijos tan altos que para ir al kiosco no le alcanza”, sumó.
“Somos un rubro en peligro de extinción, somos menos de 60 mil kioscos y llegamos a ser 200 mil hace no mucho tiempo”, sentenció y volvió a apuntar contra la competencia desleal de las grandes cadenas y a otros rubros que venden productos que deberían ser de los kioscos.
Respecto de las cadenas, recalcó: “Ellos lo que tienen es el resto para poder aguantar, porque el negocio de ellos es tener 150 kioscos que algunos dejan mas y otros menos pero en el global hacen la cuenta y la ganancia es en el global, a nosotros para que nos sirva nos tiene que dejar para vivir, en la cadena no. Además, apuntan a que el otro cierre”.
También afirmó que “hoy nadie se pone un kiosco” y que quién cierra un comercio “se va a las aplicaciones de reparto o manejo qué es lo que está sumando más gente desocupada”.
“Presentamos en CABA dos proyectos que creemos que pueden ayudar a paliar la problemática, una la ley de proximidad para que no te puedan poner un kiosco a menos de 150 metros y otra la ley de exclusividad de los productos nuestros, que las golosinas sueltas solo puedan venderlas quienes están registrados en el rubro kiosco. Creemos que si sale en CABA después se va a replicar en el resto del país”, cerró Acuña.


















