El Partido Justicialista bonaerense difundió un informe en el cual expusieron las dificultades económicas de la población para acceder a los medicamentos debido a los fuertes aumentos de precio en el sector. Además, denunciaron que la situación es más grave aún más debido a la disminución de los productos de laboratorio que entrega el Gobierno.
“Hay un modelo comercial y uno sanitarista y lo preocupante es que los medicamentos han aumentado por encima de la inflación. En el periodo de 2015 a 2018 la inflación fue del 163% y los medicamentos aumentaron el 188″, sostuvo en diálogo con El Termómetro el vicerrector de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ), Arnaldo Medina,
Con el eje puesto en demostrar que “el medicamento es un bien social y no un bien de mercado”, el documento apunta a evidenciar “la necesidad de visibilizar las políticas públicas de Salud
“Hay un modelo comercial y uno sanitarista, a eso hay que sumarle algo que venimos denunciando hace tiempo que es la baja de los medicamentos que entrega el Estado: el programa Remediar ha disminuido de casi 80 medicamentos que se entregaban a menos de la mitad y las unidades que se entregan están al 30 por ciento de lo que era 2015”, señaló.
En ese mismo sentido, el reporte señala que “en el segundo semestre de 2018 la baja en la venta de medicamentos para enfermedades crónicas fue del ocho por ciento” y que hubo una caída de diez millones en los afiliados de PAMI respecto de 2017.
“Es una situación que en la vida cotidiana queda solapada. Eso es lo que pasa en Salud porque las políticas públicas no son visibles”, insistió.
Más allá de este estudio en particular, el también ex director del Hospital El Cruce se refirió al funcionamiento de la Salud Pública en el país y en la Provincia y consideró que “el problema global es la fragmentación que tiene el sistema porque dentro conviven medidas nacionales, provinciales y municipales”.
“Hay una política en la provincia orientada al SAME, se están mejorando las guardias, haciendo a veces maquillaje y en otros mejoras concretas, pero lo cierto es que no es suficiente y hacen falta otras políticas. El problema es que en el conurbano tenemos seis hospitales que no sé han puesto en marcha
y que están a la espera que se pongan en funcionamiento”, evaluó.





















