Las intensas lluvias y viento que azotaron a la provincia desde el mediodía del jueves hasta la madrugada del viernes provocaron serias consecuencias en la región a partir del anegamiento de calles, caída de árboles, postes de luz, falta de servicio de energía e inconvenientes en el tránsito.
Según indicaron desde el Servicio Meteorológico Nacional, el alerta rige para el centro del país y que en sólo 24 horas puede llover lo que estaba previsto para todo diciembre. Lo esperado para diciembre va de los 80 a los 130 milímetros de agua caída acumulada y, el SMN advirtió que en un día se registró la caída de más de 100 mm”.
En Quilmes, más allá de las inundaciones en los sectores más vulnerables, sufrió la caída de un transformador en Don Bosco y otros dos en la zona de 812 y 894. En diálogo con El Termómetro, Juan Mendizabal, coordinador de Emergencias, sostuvo que los arroyos “están un poco afuera del cauce”, debido al “volumen de agua que está viniendo de otros distritos”.
A su vez, el Municipio debió cerrar el cruce de vías de Primera Junta por la gran cantidad de agua acumulada, situación similar a lo que ocurrió en el bajo vías de Smith, en Ezpeleta. Por otra parte, se halló la presencia de un vehículo en 835 y arroyo.
Berazategui, Varela y Almirante Brown fueron los distritos más afectados por cortes de energía eléctrica. En la mañana del viernes, El Pato tenía 3232 usuarios sin luz, sumado a la situación de Ranelagh, Bustillo y Hudson. Mientras que en Burzaco, Claypole, Glew y Longchamps se registraban unos 2735 casos. En tanto, en Varela había 1352 sin energía.
Además, en Varela, se inundó el Jardín Municipal N° 4, ubicado en el barrio La Esmeralda –Oliver entre Bélgica y Lieja-, situación que impidió que se lleve adelante la entrega de medallas a los niños.

En Almirante Brown, las zonas más afectadas fueron Glew y Longchamps, donde los vecinos expresaron su malestar en las redes sociales por la acumulación de agua en las calles producto de la falta de limpieza en las zanjas y la consecuente imposibilidad de su desagote. En Adrogué, en tanto, el trabajo se centró en la recolección de una importante cantidad de árboles y ramas caídas que complicaron más la circulación.

“Por favor, a los señores de la municipalidad, ¿podrían mandar a alguna persona que se encargue de abrir y limpiar las zanjas? Y si tienen que cobrar multas a quienes tapan las zanjas háganlo. Esto no puede ser más: en San Lorenzo, Rosario, Santa Clara, en el barrio Rayo de Sol”, escribió Marta Díaz, vecina de la zona.





















