Por Christian Skrilec
Así como la escena nacional va mutando al ritmo de las oscilaciones económicas, las decisiones judiciales y las nuevas e inestables alianzas del peronismo, en el distrito se va bosquejando un nuevo escenario político por propias circunstancias que será clave para los próximos meses de gestión y para las aspiraciones reeleccionistas de Molina.
Siempre bajo la influencia directa de los movimientos nacionales y bonaerenses, Quilmes es arrastrado en sus decisiones de política local, no obstante, la historia muestra que las particularidades territoriales son decisivas, fundamentalmente en la reestructuración interna del poder. Un ejemplo evidente es que mientras en los distritos vecinos se replicaban las reelecciones, en Quilmes sólo reeligió Gutierrez en el 2011, pero con un oficialismo dividido y en conflicto.
Situados en el presente digamos que el oficialismo sintió un espaldarazo con los resultados de una encuesta realizada el mes pasado por la consultora Trespuntozero (vinculada al “macrismo”), donde se muestra que la imagen de Molina sigue en alta estima, y que la obra pública ha tenido un impacto positivo en los vecinos. El gasto en la consulta parece redundante en un gobierno de arcas endebles cuando sólo se confirma lo que todos suponíamos, no obstante, siempre es bueno corroborar sospechas.
Por otra parte, después de un entusiasmo inicial, el gobierno tuvo la lucidez política de correrse de la interna partidaria de la UCR. Si bien los manuales básicos de la política indican que la interna partidaria era una manera eficiente de sacarse de encima al diputado provincial Fernando Pérez, quien se transformó en un opositor interno y potencialmente externo a la gestión, la aventura requería de una disposición económica y de un aparato mayor al que poseen los radicales que son parte del gobierno.
El otro punto a resaltar es una anécdota: días atrás el Intendente Molina recorrió la ciudad junto al secretario de Servicios Públicos Sergio Chomyszyn. La vuelta habría durado más de tres horas, y la constatación de la ineficacia y la vulgaridad de las excusas hicieron estallar al Intendente, quien le habría espetado a “Chomy” que “Por tu culpa puedo perder la elección”. Al gobierno le sigue faltando territorio y el choque con la conflictividad cotidiana, pero esta anécdota es una posibilidad de reversión de cara al año electoral.
Por el lado opositor, y en lo que al “kirchnerismo” se refiere, mientras se desayuna, se cena, y se canta el cumpleaños a Perón en nombre de la unidad, cada vez son mayores las señales de que la única solución posible es una interna. Desde su retorno de Rusia, la diputada nacional Mayra Mendoza desembarcó en Quilmes con traje de candidata, no obstante a ello, ese traje es observado con reservas por el resto de los sectores aunque se lo haya puesto la mismísima Cristina. La inauguración de locales y la participación pública de Juntos por Quilmes, muestran que el concejal Ángel García trabaja por su candidatura. El ex intendente Francisco Gutiérrez sigue afirmando a su entorno que está dispuesto a participar en una interna para definir el candidato de Unidad Ciudadana. La misma posición tendría Roberto Gaudio. En síntesis, si no hay dedo de “la jefa”, la interna parece inevitable.
En lo que tiene que ver con el Peronismo Federal, ese expectante tercer sector, a lo que parecía una candidatura sobresaliente en la figura del ex secretario Legal y Técnico del “Barba” Gutiérrez, Walter Di Giuseppe, se sumó el ex concejal Darío “Nuncio” Miguel. Nuncio fue un aliado de Molina en el Concejo Deliberante y uno de los primeros en militar la provincia junto a la gobernadora Vidal cuanto apenas era un candidata sorpresa, su frustración con Cambiemos lo devolvió al peronismo y prepara su lanzamiento para las próximas semanas. La sorpresa en el sector, es la aparición del Juez de Faltas Adrián Rodríguez, el “Vincha” ya les manifestó a colegas y amigos sus intenciones de ser el candidato del sector. Los tres se disputan la bendición del ex presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Camaño, quién se ha convertido en el peso pesado del Peronismo Federal en Quilmes, aunque no hay que descuidar el rol de Ángel Abasto y de Federico Scarabino en esta balanza.
Gracias por leer.
*Publicado en la edición Nro. 906 del semanario “El suburbano”.





















Falta el candidato de compromiso federal quilmes Luis Bratti tenerlo en cuenta.