Este martes el Concejo Deliberante de Quilmes sesionó en medio de un clima de tensión. Entre gritos y acusaciones, tanto de concejales como de la gente que estaba presenciando los debtaes, se aprobaron algunos proyectos de peso como la creación de una comisión especial para el seguimiento de la situación de las escuelas del distrito y el cupo para personas travestis, transexuales y transgenero.
Si bien durante el momento de las minutas de comunicación hubo algunos cruces entre los concejales de la oposición y del oficialismo, y algún grito aislado del público presente; fue durante el tratamiento sobre tablas cuando todo se descontroló. Se trataron dos proyectos, por un lado el repudio por la eliminación del denominado fondo sojero y por otro, la creación de una comisión, a la cual llamaron “primero la escuela” que realice el seguimiento de la situación de infraestructura y del sistema alimentario escolar (SAE).
Fue durante la discusión sobre la eliminación del Fondo Federal Solidario (fondo sojero) cuando comenzaron los cruces y gritos; desde Unidad Ciudadana cuestionaron fuertemente el el ajuste y los aumentos y lamentaron que Quilmes, por esta medida, pierda alrededor de 37 millones de pesos. El concejal Diego Méndez fue contundente “ayer el Banco Central licitó 200 millones de dólares, son unos 6.200 millones de pesos; el recorte del fondo sojero es de 4 millones para toda la provincia”. Fue el concejal Guillermo Galetto quién recogió el guante y aseguró que “un juez federal dice que nos gobernó una asociación ilícita” y afirmó que ahora “la plata está en obras y asfaltos”.
Los cruces contiunuaron con un tema que fue finalmente aprobado por unanimidad, la cración de una comisión especial para el seguimiento de la situación de las ecsuelas; propuesta que surgió luego de una reunión que mantuvieron gremios, concejales, directivos y miembros del ejecutivo comunal, y el objetivo de la misma es hacer un seguimiento de dos temas proncipalmente: infraestructura y SAE. Sin embargo, ya sobre el final de la sesión todo se desmadró y hasta algunos concejales perdieron las formas; oficialistas y opositores se tiraron con todo lo que pudieron.
La comisión sesionará dos veces al mes y lo hará hasta el mes de diciembre de este año, cuando concluirá –según dispone la norma- su funcionamiento.
Al margen del desorden generalizado, durante la sesión también se aprobaron minutas de comunicación sobre diferentes temas, entre ellas se aprobó por unanimidad un pedido para que el intendente “evalúe” la reapertura de paritarias para los empleados municipales teniendo en cuenta la pérdida de poder adquisitivo debido a la inflación. También se reclamó que se efectivice el pago de los subsidios que les corresponde, por ordenanza, a las bibliotecas populares y a la comunidad India Kilme. Además hubo pedidos por la situación de los vecinos en la ribera de bernal (transporte público, seguridad, luminarias y recolección de residuos) y de la ribera de Quilmes, donde las líneas de colectivos no estan cumpliendo con su recorrido.
Durante la sesión quedó aprobada también la norma que establece un cupo de al menos el 1% de los puestos de trabajo para personas travestis, transexuales o transgenero; la propuesta fue llevada al HCD por miembros de ATE.




















