Tras el acuerdo para la puesta en marcha del programa Quilmes Recicla, las cooperativistas valoraron la iniciativa del Municipio. Consideraron que se trata de un paso importante en la materia, aunque repararon en la necesidad de dar a conocer el destino de lo reciclado y en avanzar en la formalización de la labor de los cartoneros.
“Las cooperativas agradecemos a la gestión porque sacaron una ordenanza que dicen que las cooperativas son sustentables para las empresas”, sostuvo en diálogo con El Termómetro el presidente de la cooperativa Recuperadores del Sur, Eduardo Morillo.
La iniciativa de la administración de Martiniano Molina “contempla la coordinación para la recolección diferenciada y reciclado de grandes generadores, barrios privados, edificios públicos, instituciones, colegios, universidades, ferias y bares”.
Según explicó Morillo, “como el Municipio no tiene una economía para aportar al proceso de reciclado”, el convenio se basa en que las cinco cooperativas del distrito se van a dividir el retiro de los lugares que generan más material. Como contraprestación, luego colaborarán con el proceso de reciclado.
En tanto, mencionó que se van a generar puntos de recolección, donde se van a instalar cestos diferenciados que permitan generar los desechos. Y en ese sentido, a fin de lograr que los vecinos tomen conciencia y lleven a cabo la separación, estimó como necesario que se informe “adónde va lo que se recicla”.
“Va a haber una mesa en la que va a participar Gastón Linsalata (titular de la Agencia de Medio Ambiente de Quilmes) donde los que venimos reciclando vamos a presentar algunas estrategias respecto de estas situaciones para que el vecino sepa”, relató.
Por otra parte, mencionó que en la comuna hay un promedio de 40 mil cartoneros y observó que “si la crisis continúa seguramente se van a agregar más”. Por eso remarcó la necesidad de establecer un vínculo con las áreas de Desarrollo Social y Trabajo para avanzar en un registro formal de estos trabajadores.





















