Tras los abusos y torturas que sufrieron dos jóvenes de la Villa 21/24 en manos de oficiales de prefectura, este medio dialogó con el especialista en violencia institucional, Manuel Trufó, coordinador del área de Violencia y Seguridad del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) quien analizó el papel que juegan las fuerzas de seguridad en los barrios más carenciados.
El especialista aseguró que si bien en un principio la presencia de efectivos en las villas generó cierto concenso, prontamente empezaron a verse los efectos adversos, y declaró: “Estas fuerzas tienen una impronta disciplinadora, piensan que tienen que decirle a los jóvenes como vivir, como vestirse y en algunos casos, como el de Iván y Ezequiel, no solo sufrieron este tipo de hostigamiento sino que fueron torturas y amenazas de muerte”.
Por otro lado Trufó puso en discusión el rol del gobierno frente a los hechos y declaró: «Son situaciones cotidianas, y esto se vuelve diario porque no hay nadie que esté controlando qué es lo que hacen las fuerzas de seguridad». En esta línea continuó: «Si antes los controles que habían eran mas o menos débiles, ahora parece que desaparecieron completamente y las fuerzas sienten que tienen impunidad para hacer lo que quieren»
Finalmente el especialista aseguró: «No nos queda claro que el tema de la violencia sea una prioridad para el gobierno. Sobre todo el control que las autoridades políticas puedan ejercer sobre las fuerzas que se encuentran en territorio, cuando las fuerzas están en contacto directo con las poblaciones mas vulnerables»
Con la causa penal iniciada, hoy hay siete prefectos con prisión preventiva. La investigación continúa abierta ya que aún buscan saber qué rol cumplió la Policía Federal al momento de detener a los jóvenes y entregarlo a los agentes de Prefectura. Además según el testimonio de Iván y Ezequiel, en el momento de ser torturados, hubo más de siete agentes de prefectura, a los cuales aun no han logrado identificar.



















