Todo nuevo funcionario necesita ubicarse lo antes posible, en el caso de Federico Peña, flamante secretario de Seguridad de la gestión Molina, el asunto toma cierta urgencia.
Más allá de la anécdota de haber encabezado un par de reuniones con funcionarios a su cargo y explicar la necesidad de brindarles seguridad a los vecinos de “Lanús”, distrito del cual Peña proviene, algunas decisiones son preocupantes.
Por un lado, trascendió que la ineficiente subsecretaria de Seguridad de la gestión anterior, Mariana Rodríguez, podría permanecer una par de meses en su cargo para colaborar en dar un informe de la situación. Todo quilmeño sabe que la ignorancia de Rodríguez en el tema de seguridad fue, es y será absoluta.
Por otra parte, empresarios hicieron saber a este medio que paradigmas de la ineficiencia de control y corrupción en el área de Espectáculos Públicos, como Alejandro De Fazio y los hermanos De Vita, estuvieron haciendo de las suyas el viernes por la noche, esgrimiendo entre otros argumentos, que el nuevo secretario de Seguridad avalaba su continuidad.
En este marco, sólo falta que Peña confíe en las explicaciones del ex secretario de Gobierno, Raúl Oviedo, que junto al ex Jefe Departamental Fernando Grasso, convirtieron a Quilmes en el segundo distrito más inseguro de la provincia de Buenos Aires.
Seguramente el secretario Peña, tendrá la idoneidad suficiente para haber sido nombrado por el Intendente Molina, además de los avales del intendente de Lanús, Néstor Grindetti, y el secretario de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, pero está claro que necesita un mapa de Quilmes, e identificar a los actores que la convirtieron en un desastre en lo que a seguridad se refiere.



















