(Por Christian Skrilec)
Podría quedar en una anécdota. Otro episodio ridículo de la política que se degrada inexorablemente con el paso del tiempo sin distinción de agrupaciones o partidos. La confirmación de una forma de hacer y consumir política a través de las redes sociales que empalaga al microclima, acentúa el sesgo de confirmación y engorda la mentira. En cualquiera de estos supuestos podrían quedar los puentes de Albasetti.
El puente viejo y derruido que cruza el arroyo en el barrio La Matera y la concejala Estefanía Albasetti filmó y describió con fruición y malicia. También es el puente de Albasetti el que no filmó, el puente actual construido apenas a dos metros del puente viejo por donde circulan los vecinos y se encuentra en condiciones aceptables y no genera inconvenientes.
Los puentes de Albasetti que la dejaron en ridículo, la expusieron frente a propios y extraños, la posicionaron como un blanco fácil ante una interna que la supera entre las “fuerzas del cielo” y “las fuerzas territoriales”, interna que se multiplica en el conurbano con actores cada vez más desencajados.
🚨🧈| Otro éxito de Mantequilla Pareja la concejal de Quilmes, Albasetti, fue a criticar un puente hecho poronga diciendo que es el único paso.
Y resulta que hay uno transitable exactamente al lado.Ese en cuestión está clausurado como el orto y sigue siendo un peligro para la sociedad.
PERO NO PODES SER TAN PELOTUDA DE DARLE DE COMER A LOS KUKAS. INÚTIL.
— Traductor 🥹💕💐 (@TraductorTeAma) October 29, 2026
Si no fuera un integrante del gremio al que Albasetti considera “pautero, sinvergüenza y basura”, según las palabras vertidas por la edil en la última sesión del Honorable Concejo Deliberante, desearía preguntarle ¿Por qué lo hizo?
Tal vez la respuesta se encuentre en las miles de interacciones que logró la publicación en Instagram, o los 199 mil visualizaciones que tuvo en “X” una vez que también se conoció la estafa, porque obviamente, el video original encaja perfectamente en la concepción de estafa: un engaño o un ardid para obtener un beneficio, en este caso, político.
Esa repuesta no me satisface porque la torpeza es grosera e innecesaria. Albasetti le acaba de entregar al oficialismo de Quilmes y alrededores, a sus opositores internos y a aquellos que la combaten políticamente, un argumento feroz, está comprobado que Albasetti miente: los vecinos, los chicos y los trabajadores del barrio no cruzan por un puente destruido, cruzan por el puente que está exactamente al lado.
La verdad y la certeza también sirven para hacer oposición, aunque reconozco que la mentira es más efectiva. La concejal pudo haber planteado la necesidad de que el puente viejo debía ser derrumbado o quitado porque era un riesgo, porque los chicos del barrio juegan a atravesarlo, porque contamina una zona de por sí contaminada, etcétera. Obviamente no hubiese tenido la misma repercusión.
Sus colegas de la política y del concejo me refieren otras acciones similares de Albasetti, como el caso de supuesta contaminación y toxicidad causada por el Eco Parque de la ribera a los alumnos de la IMPA (situación desmentida por funcionarios del gobierno de Milei), diversas presentaciones realizadas en el HCD de Quilmes y otras publicaciones en redes que también eran observables. Albasetti tiene demasiados enemigos para su corta carrera.
Es evidente que a los referentes libertarios, como a los políticos en general, les cuesta reconocer errores. El video del puente fue un error y sería bueno que Albasetti considere reconocerlo. Ese reconocimiento le permitiría seguir haciendo lo que bien hace, que es recorrer el territorio y hablar con los vecinos poniendo en relieve demandas que necesitan respuesta.
Caso contrario, los puentes de Albasetti podrán desaparecer de la memoria de sus militantes, fanáticos o seguidores, pero no de sus detractores, que volverán a cruzarlos cada vez que sea necesario desmentirla o atacarla. Además, la volverán vulnerable a la hora de las campañas electorales, cuando haya que seducir a la enorme mayoría de votantes que no se interesan por estás publicaciones en redes y no atraviesan los puentes que cruzan los arroyos.
Gracias por leer.


















