Después de un nuevo hecho criminal en Florencio Varela, donde se mezclaron el narcomenudeo, la violencia extrema, la justicia por mano propia, la ausencia o la complicidad policial y la marcada ausencia de presencia estatal, el intendente Andrés Watson respondió con una Carta Abierta a los Vecinos. Parece poco ante la concatenación de hechos de inseguridad violentos y homicidios que se apilan durante su gestión como intendente.
Esta vez, como en los casos del Triple Crimen a manos de narcos bolivianos o el asesinato de Paloma y Josué en Bosques, la repercusión nacional no se hizo esperar. Después de la ejecución de tres jóvenes (dos de ellos fallecieron y uno se encuentra en grave estado) y la consecuente pueblada de unas doscientas personas que terminó con la vida de una Joven apuñalada, todo en menos de 48 horas, los medios nacionales volvieron a Varela, otra vez motivados por la inseguridad.
Andrés Watson, que después de años al frente del Municipio, sobran evidencias que la seguridad no es una de sus virtudes, decidió defenderse con una Carta Abierta que sólo expresa voluntarismo y las limitaciones que le imponen su compromiso político con Axel Kicillof.
Allí afirma que “Ya estuve en contacto con las autoridades judiciales y las fuerzas de seguridad de la Provincia para instar a que la investigación avance con celeridad y rigurosidad. Haremos un seguimiento activo de la causa. No dejaremos de reclamar hasta que haya responsables identificados y condenados”. Acción que seguramente el Intendente realizó en los casos antes mencionados y que aún están lejos de obtener Justicia.
Cabe señalar que el actual contexto de inseguridad que se vive en Florencio Varela, se agrava con la complicidad, por acción u omisión de la Policía Bonaerense. En mayo de este año detuvieron al titular de la Comisaría 1era. y a cuatro efectivos por presunta extorsión.
En la carta también espera, así lo dice “que la Justicia esté a la altura y que junto a la Policía lleguen a la verdad”. Reclamo que debería profundizar en el caso de la desaparición y muerte de Lucas Escalante y Lautaro Morello, un enchastre policial y judicial que lleva años dando vueltas sin una respuesta definitiva y que tuvo como responsables a integrantes de la cúpula de la policía bonaerense.
Por último, el intendente Watson responsabiliza al Ejecutivo nacional marcando acertadamente que “el control de nuestras fronteras es una obligación indelegable del Estado Nacional, y no puede seguir siendo un territorio permeable por donde entra la droga que después se cobra vidas en nuestros barrio”.
El rigor de Andrés Watson con el gobierno de Milei no aplica con el gobierno de Axel Kicillof, por quien milita en su campaña presidencial. Tampoco aplica para su gobierno, del cual está al frente desde el 2017 sin poder mejorar la seguridad de los vecinos.
La Carta Abierta del Intendente Watson parece sólo un intento de despegarse de otro hecho de inseguridad en su distrito, hechos que se repiten cada vez con mayor complejidad y violencia.


















