El secretario de la Unión Industrial de Avellaneda Federico Cuomo pasó por el aire de El Termómetro y se refirió a la situación de sector: “Todos los días te enterás que un colega cerró, el panorama no es para nada bueno ni nuevo. Estamos viendo cómo hacemos para que no cierren tantas PyMEs que hasta el momento son 25 mil”.
“Hay un cambio de sistema económico pero también donde los gobiernos no miran la producción ni el trabajo y estamos amenazados. Los industriales PyMEs en Argentina estamos jugando a la ruleta rusa con tres balas en el tambor. Hay problemas de consumo, de ingreso, de endeudamiento de familias e importaciones que hoy se están vendiendo por debajo del costo. No se le ve el agujero al mate”, expresó el empresario.
En ese sentido, marcó que “a diferencia de lo que se cree, un industrial no es alguien que esté salvado”. “Vivimos el día a día, cuando decimos que ‘no puedo pagar porque me vino rechazado el cheque de un cliente, bancame una semana’ no es que me voy a jugar al Conrad”, agregó.
En esa línea, subrayó: “En 25 años en la UIAv, es la primera vez que vi a una persona llorando porque se está fundiendo y muchos de estos proyectos son familiares. Resistimos porque es de los que vivimos, el que cierra tiene que buscar otro trabajo porque tiene que seguir viviendo. Si analizamos lo que tenemos invertido contra la rentabilidad que se tiene, tenemos que cerrar todo e irnos a casa”.
Asimismo, Cuomo indicó que “la expectativa no es buena” y comentó que “lo que se escucha en la reuniones de UIAv es si el año que viene, que es electoral, se inyecta dinero al mercado, porque de las 500 mil PyMEs que hay en argentina solo 8 mil viven del comercio exterior, pero hay muchos que no llegan al año que viene”.
En tanto, señaló que hay “políticos que reclaman cosas al gobierno nacional, y los gobierno provinciales no dan esas mismas cosas”. “Esperemos que el año que viene la política empiece a poner en primer plano al sector productivo y que la sociedad vote en función a un sector productivo”, exclamó.
Por ese lado, recalcó que para los industriales hay “un problema impositivo y de burocracia” por lo que marcó que “hay diferencias muy grandes”. También sostuvo que “hay muchos sectores que tienen el 50 y 60 por ciento de las maquinas paradas” y por lo que entendió que está el entramado productivo, solo que se tiene “que darle prioridad política”.



















