El presidente del Consejo Escolar de Quilmes, Gustavo Lappano, habló con El Termómetro y repasó del estado de las escuelas del distrito durante el receso de verano y aseguró que no hubo situaciones en materia de vandalismo “porque hay una política de seguridad que fue acordada con el municipio, que colocó sistemas de alarma muy monitoreadas en muchos edificios escolares”. También garantizó un inicio de clases con normalidad en el distrito.
En ese marco, indicó que solo se registró “una sola escuela muy vandalizada”, la Primaria N°35, ubicada en la zona de El Dorado, y recalcó que “igual tiene alarma, así que inmediatamente llegó la policía”. También mencionó un episodio en el Jardín N°962 de La Matera, cuando “una vecina avisó que había gente arriba de los techos” y se detectó el intento de robo de piezas del tanque de agua. “Pero no tuvimos situaciones complejas.”, remarcó.
En cuanto al desarrollo de las Escuelas Abiertas en Verano, Lappano afirmó que “funcionó muy bien, hubo una articulación con predios como el de la UOM, el Argentino de Quilmes y el Polideportivo Municipal”. Además, valoró que el Municipio haya aportado “material didáctico y material deportivo para cada una de las sedes” que posibilitó actividades “lúdicas y deportivas”.
De cara al comienzo del ciclo lectivo, el titular del Consejo Escolar de Quilmes sostuvo que están “trabajando para superar los problemas de infraestructura”, ya que “con seis años de inversión sostenida se ha mejorado muchísimo”, y aseguró que “hoy no hay ninguna escuela en riesgo de inicio de clases”.
“Podemos tener situaciones menores, como vidrios o luminarias, pero no situaciones graves que impliquen suspensión de clases. El 2 de marzo debería estar iniciando todo normalmente. La continuidad pedagógica está garantizada”, resaltó Lappano.
Aunque admitió que “el año pasado fue muy complejo porque hubo una modificación en el ingreso del fondo compensador y eso pasó a recibirlo el municipio, no el Consejo Escolar” y explicó que la comuna “sacó órdenes de compra para compensar esa situación y seguir atendiendo las necesidades de las escuelas”.
“Cuando asumimos teníamos 100 edificios sin gas y hoy la única que queda es la Secundaria 43 de Ezpeleta, que ya está en obra. Se retomaron obras que habían sido paralizadas por el Gobierno Nacional, como la Secundaria 8 y la Técnica 1, ahora con financiamiento de la Provincia”, amplió.
Finalmente, Lappano abordó la baja de matrícula e informó que “en el nivel inicial hubo una merma de entre 1300 y 1400 chicos en todo el distrito”. “Muchos jóvenes hoy no están pensando en formar una familia, por situaciones económicas y por cambios sociales. Eso nos obliga a repensar el nivel inicial, resignificarlo y reformularlo, pero sin perder puestos de trabajo”, cerró.





















