En la última semana tres escuelas de Florencio Varela fueron víctimas de hechos de vandalismos y dos de ellas terminaron en el incendio de las instituciones. El gobierno se comprometió a reforzar las medidas de seguridad tras los primeros ataques, pero volvió a suceder.
El domingo por la mañana, vecinos del barrio Kilómetro 26,700 vieron salía humo de la Escuela Primaria 67 Gustavo Roldán, sobre la avenida Jorge Novak al 1019. Ante el siniestro, los frentistas llamaron al 911 y cuando los bomberos llegaron, el fuego ya había arrasado con siete aulas: cuatro del primer piso y tres de la planta baja.
Tras esto, el lunes, otra escuela fue atacada. La Secundaria 6 Homero Manzi, ubicada en Avenida San Martín e Hipólito Yrigoyen, en Villa Cirio, casi frente a la Curva de Berraymundo. El director del establecimiento, Marcelo Pereyra, volvió después del receso escolar y encontró ventanas forzadas, roturas en la mayoría de las aulas y todos los cables de la instalación eléctrica robados. Además, la desvalijaron.
Luego de estos sucesos, autoridades municipales de Florencio Varela, referentes del ámbito educativo y fuerzas de seguridad mantuvieron una reunión para coordinar medidas de seguridad y prevención. En la mesa de trabajo se analizó el impacto de estos ataques sobre la vida escolar: interrupción de clases, pérdida de materiales, costos de reparación y afectación directa a estudiantes y docentes.
Desde el Ejecutivo local plantearon la necesidad de reforzar estrategias territoriales para anticipar situaciones de riesgo, especialmente en horarios no escolares y durante fines de semana. También se abordó la articulación con equipos directivos para mejorar alertas tempranas y criterios de actuación, con apoyo de patrullajes y herramientas municipales de prevención.
Sin embargo, este jueves volvió a suceder un hecho similar, alrededor de las 00.30, desconocidos incendiaron de manera intencional la Escuela Primaria N°54, ubicada en Maipú y Valentín Gómez, en el barrio Chacabuco.






















