El gobierno de la provincia de Buenos Aires creó, mediante el Decreto N° 3231/2025, el “Régimen de Compensaciones Tarifarias para el Transporte Automotor de Pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)”, destinado a las empresas de transporte público urbano y suburbano de jurisdicción provincial y municipal.
La reglamentación establece que el nuevo régimen alcanzará a los servicios que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires, integrada por más de 40 distritos bonaerenses -entre ellos Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Florencio Varela, Lanús, La Plata, Lomas de Zamora, Quilmes, entre otros-, con posibilidad de futuras incorporaciones según el desarrollo urbano.
También el decreto aprueba el “Convenio para el mantenimiento del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) como medio de pago y percepción de tarifas”, suscripto entre el Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires y Nación Servicios S.A., con el objetivo de garantizar información precisa sobre demanda, kilómetros recorridos y operación del sistema
Según el Boletín Oficial bonaerense, el régimen busca mitigar el impacto del ajuste sobre las empresas y los pasajeros, evitando que el boleto de micro registre aumentos abruptos. El sistema se apoyará en la tarjeta SUBE para controlar costos y demanda, lo que permitirá un seguimiento más transparente de los fondos destinados a las compensaciones.
Además se establece que los municipios deberán homologar los cuadros tarifarios fijados por la Provincia para acceder a las compensaciones, y que deberán reintegrar fondos en caso de pagos incorrectos derivados de información incompleta o inexacta.
La norma dispone que los gastos que demande la implementación del régimen serán atendidos con partidas presupuestarias del Ministerio de Transporte, y fija que la entrada en vigencia efectiva será determinada por esa cartera.
El decreto también introduce cambios estructurales en la normativa del transporte bonaerense: incorpora formalmente la categoría de servicio “suburbano” y elimina la de “rural”, al considerar que ya no responde a la configuración actual del sistema. Con esta medida, el gobierno provincial busca sostener la regularidad y continuidad del transporte público en un contexto de fuerte presión presupuestaria y retiro del Estado nacional.
La decisión se apoya en un entramado normativo iniciado en 2018, cuando la Provincia comenzó a absorber el financiamiento del sistema tras la supresión del régimen nacional de subsidios. Desde entonces, el gobierno bonaerense sostuvo compensaciones tarifarias y esquemas de gasoil a precio diferencial para evitar que los mayores costos operativos se trasladen de forma directa a las tarifas que pagan los usuarios.





















