Trabajadores del Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora y dirigentes gremiales llevaron adelante jornadas de protesta a lo largo de esta última semana para pedir por la reincorporación de personal que fue despedido el 31 de diciembre de 2025, entre ellos una delegada sindical embarazada. Denuncian precarización y persecución.
Se trata de ocho becarios, de los cuales cinco se desempeñaban en el área de limpieza del centro de salud, que habían ingresado durante la pandemia con el Plan Vacunate y las Becas de Contingencia y fueron cesanteados sin advertencias previas, según fuentes sindicales. Sin embargo, luego de una asamblea que se realizó el viernes 2 de enero, volvieron a sus puestos de trabajo -al momento de la publicación de esta nota- cuatro de los trabajadores despedidos, entre ellos la delegada.
De acuerdo a lo que indicó el gremio Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Seccional Gran Buenos Aires Sur-Lomas de Zamora a El Termómetro, ese mismo viernes la Dirección del Hospital tuvo una reunión con los representantes de los trabajadores en la que se acordó que este martes y miércoles recibirán al personal cesanteado para que presenten su descargo, con la presencia de un referente sindical.
El argumento esgrimido por la cúpula del nosocomio es que los becarios no fueron renovados por tener numerosas inasistencias, aunque, por lo informado por ATE Sur Lomas, existía un acuerdo desde 2024 para que se reconozcan las licencias de los mismos para que se equiparen con los del personal de planta, aunque las justificaciones de faltas eran de manera discrecional.
Desde el sindicato y la Agrupación La Marrón (que participó en la asamblea) también se entiende que existe una persecución a los referentes de las organizaciones gremiales, debido a otros reclamos por falta de personal a la dirección del Hospital Gandulfo y quejas por el tema de las incorporaciones a la planta hospitalaria, y apuntan a que tampoco se mostró ninguna nómina de despidos.





















