Si bien ya se venía instalando, la confirmación por parte de la propia Cristina Fernández de que va a ser candidata a diputada provincial por la Tercera Sección electoral trajo repercusiones y el peronismo que parecía condenado a la fractura puede llegar a lograr la unidad. Ahora la lupa está puesta en la región sur del conurbano bonaerense que es una de las 8 secciones electorales que integran la provincia de Buenos Aires.
Más allá de cómo encarar las elecciones, es el espacio que más bancas tiene que renovar de las 18 que se ponen en juego en septiembre por la Tercera con ocho. De UP se vencen los mandatos de Mariana Larroque (MDF), Berenice Latorre (La Cámpora/Quilmes), Susana González (MDF/Ensenada), Liliana Pintos (MDF/La Matanza), Ayelen Rasquetti (Frente Renovador/Cañuelas), Nicolás Russo (Frente Renovador/Lanús), Ricardo Rolleri (MDF/La Matanza) y Facundo Tignanelli (La Cámpora/La Matanza).
En lo que respecta al resto de las fuerzas, dos bancas son del PRO: Martiniano Molina y Adrián Urreli; dos del FIT: María Laura Cano y Guillermo Pacagnini; dos de La Libertad Avanza: Florencia Retamoso y Sebastián Pascual; dos de la UCR: Pablo Domenichini y Nazarena Mesías. Completan la lista Constanza Moragues de Unión Renovación y Fe y Maricel Etchecoin de la Coalición Cívica.
Más allá de cómo sea el resultado provincial y nacional, la Tercera es un importante bastión del peronismo donde siempre se alza ganador y cuenta con la mayoría de los intendentes, 17 de los 19 que tiene la sección. Pero con la candidatura de CFK sobre la mesa todas las luces estarán puestas sobre la región más de lo habitual.
En cuanto a la división interna dentro de UP, cuatro de los legisladores responden a Axel Kicillof (Larroque; Gonzalez, Pintos y Rolleri) dos a Cristina (Latorre y Tignanelli) y dos a Sergio Massa (Rasquetti y Russo), con lo cual con la ex presidenta como cabeza de lista el sector que responde al gobernador es el que tiene más para perder.
Por el lado de LLA y el PRO también tienen que definir los detalles del acuerdo electoral y con los libertarios empoderados tras la elección en la Ciudad hay que ver cuánto espacio queda para los dirigentes amarillos. De los dos que tienen que renovar (Retamoso entró por el PRO pero se pasó a LLA junto a Patricia Bullrich) Molina está alineado con Diego Santilli y Urreli depende de los acuerdos que haga Néstor Grindetti.
Los radicales y la CC también tienen que definir su futuro incluso de manera interna a la espera de ver si hay alianzas con otros espacios para construir una tercera vía. Por su parte, la Izquierda siempre apunta a hacer un buen papel en las legislativas y poder renovar las bancas que tiene aunque esta vez no contará con las PASO que siempre les fueron útiles para dirimir a los candidatos. Cabe recordar que el piso electoral de la sección es bajo. Las fuerzas políticas que superen el 5,5% de los votos podrán tener representantes en la legislatura.
Los diecinueve municipios que integran la sección son: Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Berisso, Brandsen, Cañuelas, Ensenada, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, La Matanza, Lanús, Lobos, Lomas de Zamora, Magdalena, Presidente Perón, Punta Indio, Quilmes y San Vicente.
Llegar a los acuerdos necesarios para conformar cada una de las listas, en especial la del peronismo, no será fácil. En la región pulsean intendentes que gobiernan municipios, algunos de ellos más grandes que provincias enteras. Este año hará en toda la sección alrededor de 5 millones de personas habilitadas para votar. Nadie quiere que otros se metan en su pago chico al tiempo que reclamarán representación en la legislatura.





















