El empresario gastronómico de Florencio Varela Miguel Solís dialogó con El Termómetro sobre el presente del sector y sostuvo que “lo más complicado es que no se ve futuro”. Además afirmó que “cayó abruptamente el sector de jóvenes entre 18 y 30 años”.
“Lo más complicado es que no vemos futuro, no vemos que en lo pronto vaya a cambiar. Desde enero estamos perdiendo, a principio de año cayó un 20 por ciento la recaudación, hoy llevamos un 45. En la final de la Copa América teníamos dos o tres mesas ocupadas nada más”, lamentó.
En ese sentido consideró que “esto responde al nivel económico que vive el país, porque lo primero que cortas son las salidas, la diversión” y explicó que el público que “cayó abruptamente, fue el sector de jóvenes entre 18 y 30 años”, mientras que el resto “los que antes eran clientes en frente, ahora vienen una o dos veces al mes”.
“Venimos tratando de sostener para no dejar en la calle a nadie, pero hay colegas que tuvieron que despedir personal”, recalcó y detalló que “en marzo de gas en los locales se pagaba 450 mil pesos y hoy casi un millón, de luz pasó de 150 mil a 690 y de agua 50 a 200”.
“La gente cambió la forma de consumir. Los lugares de desayuno y merienda están llenos porque no les alcanza para el almuerzo o la cena. Hoy tratamos de no perder, si el lugar está vacío no llama a los clientes, trabajamos casi rozando el costo, sin perder la calidad del servicio”, agregó.
Siguiendo el tema, especificó que “en el centro de Varela hay unos 30 locales gastronómicos, y hoy hay seis o siete que están en venta” y afirmó que “el límite es diciembre o enero, ya que si cae más el consumo se vuelve insostenible”.
“No veo ninguna salida y en termómetro en general es lo mismo. El comercio está con la mochila cada vez más pesada”, finalizó Solís.





















