De cara a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatoria (PAS), el precandidato a presidente de la lista «Unidad de Luchadores y la Izquierda» en el Frente de Izquierda Unidad, Gabriel Solano, consideró «un error» que Myriam Bregman no haya aceptado su invitación a un debate público entre los dos presidenciables del FITu. En ese marco, volvió a pedir una «discusión abierta» y puso un eje de 5 puntos.
El dirigente del Partido Obrero planteó: “Hace tres semanas planteamos la necesidad de que haya un debate público entre las dos listas del Frente de Izquierda. Las diferencias que tenemos se expresan en dos listas en las PASO. Nos parecería un aporte enorme poder discutirlas de frente, fraternalmente, cómo tienen que hacer los trabajadores. Es muy grave que Bregman rechace este método. A su vez, le pide un debate a Juan Grabois, cuando el FITU no tiene un posicionamiento único, cómo venimos sosteniendo. Llamamos a nuestros compañeros a reconsiderar esto. Todavía estamos a tiempo”.
En ese sentido, Solano marcó “5 diferencias clave que, entendemos, tienen que ser puestas a discusión. En primer lugar, entendemos que nuestra lista hace el aporte de llevar la voz de los sectores más empobrecidos que se organizan en las calles contra el hambre y por trabajo genuino. La lista de Myriam Bregman y Nicolás Del Caño no participa activamente en la organización del movimiento piquetero o simplemente va a sacarse una foto y listo. Si la izquierda le da la espalda a la organización de los barrios mas postergados, no va a poder disputarle a los punteros del PJ y de las diferentes variantes patronales estas barriadas. El ataque al movimiento piquetero es uno de los centros de la campaña electoral de la burguesía y darle la espalda es ceder frente a estos planteos. Si lo que se viene son luchas de fondo como ocurre en Jujuy, es necesario fortalecer la organización para defender los reclamos populares.”
“En segundo lugar, consideramos que hay que delimitarse contundentemente del kirchnerismo: si se pone en duda que Cristina es responsable de un entramado de corrupción, como hizo la precandidata a presidenta de la lista del PTS, la izquierda queda pegada a una fuerza política que ha fracasado rotundamente en el gobierno. En tercer lugar, tenemos una divergencia en nuestra política hacia el sindicalismo combativo. Para nuestra organización, por ejemplo, la pelea que dio el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de la Argentina (SUTNA), es fundamental para el desarrollo de una corriente clasista en los sindicatos. La organización de Bregman y Del Caño no apoyó a la lista Negra del SUTNA, que recuperó el sindicato a manos de la burocracia. Es un gran tema a debatir”.
A eso le agregó: “Por otro lado, consideramos que la izquierda no puede ser un armado de figuras meramente electorales. El PTS lanzó la candidatura de Bregman a la presidencia hace un año, por lo que es un partido que siempre se considera en campaña electoral. Mientras sucedían hechos importantes de la lucha de clases, peleas del movimiento obrero ocupado y desocupado, ellos resaltaban una candidatura. No es una forma adecuada de actuar para la izquierda». Y cerró criticando a los espacios que «decide sus candidatos y su política a través de focus groups o estrategias publicitarias».





















