Por Macarena Ramírez
Quedan días, horas, para que el peronismo nucleado en la alianza entre el kirchnerismo y el massismo defina sus principales candidaturas. A seis días de la fecha límite -24 de junio- aún siguen en pie los nombres de Sergio Massa, Eduardo Wado de Pedro, y Axel Kicillof, para liderar la candidatura presidencial. En ese esquema, el gobernador de Buenos Aires, se encuentra en una encrucijada: insistir en quedarse en suelo bonaerense para ir por la reelección o ceder ante las presiones del hijo de la vicepresidenta y ofrecerse para migrar a la nación.
Las definiciones pasan por estas horas por el Calafate, donde se encuentra instalada la vicepresidenta, Cristina Kirchner y su hijo, quién en los últimos días lideró una nueva avanzada para que el gobernador fuera el elegido. Kicillof respondió con algunos respaldos, muchos menos que en otros momentos, de un grupo de intendentes que lo respaldan para quedarse en Buenos Aires.
Claro que, si hay un pedido expreso de CFK, Kicillof no dirá que no. Sin embargo, desde La Plata aseguran que no hubo pedido alguno formalmente ni por parte de CFK, ni Kirchner, ni intendentes, de nadie. Diferentes versiones indican que la vicepresidenta no estaría convencida de forzar a Kicillof a ir a un lugar que no quiere.
Pero de ofrecer alguna resistencia el gobernador quedará en un lugar difícil. La gobernación de Buenos Aires no está asegurada para el peronismo ni mucho menos. Una mala elección nacional puede hundir también la elección bonaerense, y provocar una derrota en la elección general de octubre.
¿Cómo quedaría Kicillof posicionado internamente si esto sucediera? Seguramente muy mal y lloverían sobre él las críticas de quienes plantearon que las boletas se traccionan de arriba para abajo, o en todo caso desde abajo hacia arriba, pero nunca desde la mitad de la boleta, por más bueno que sea el candidato a la gobernación. El gobernador plantea lo contrario: que desde la gobernación empujarán un triunfo nacional.
Pero si las cosas salieran bien para el gobernador, lograra la reelección y el peronismo perdiera la elección nacional, Kicillof quedaría posicionado posiblemente como el futuro del kirchnerismo y el mejor rankeado para competir en 2027 por la presidencia. Claro, tendría un largo camino antes por recorrer.
El peronismo no solamente discute por estos días las candidaturas, está discutiendo también el día después. Quién liderará y cómo al peronismo en la etapa que viene con Cristina Kirchner corrida de la primera plana.
La postulación de Daniel Scioli, hasta el cierre de esta nota era un hecho, el exgobernador bonaerense ya firmó, incluso, su candidatura bajo el sello de “Todos unidos triunfaremos” mientras aún continúan las disputas por el reglamento de la flamante alianza electoral “Unión por la Patria” firmado el pasado miércoles. Un reglamento duro para quién obtenga la minoría.





















