Los trabajadores y trabajadoras del Servicio Zonal de Niñez de Quilmes, Varela y Berazategui en conjunto con la seccional ATE Quilmes, resolvieron en asamblea un paro con movilización para el próximo martes 11 de abril a la sede del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia, dependiente del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad Bonaerense. Paula Marquitan, delegada gremial del gremio dialogó con El Termómetro sobre los reclamos del sector.
Según informaron desde el organismo el reclamo es porque el Servicio no cuenta con profesionales suficientes para el desarrollo de la política pública de niñez en el territorio de Quilmes, Varela y Berazategui, la falta de un vehículo oficial o transportes para resolver situaciones de urgencia o desarrollar visitas a instituciones o grupos familiares, lo que atenta y perjudica las estrategias de restitución de derechos y que desde la pandemia de covid, el Servicio Zonal de Quilmes no cuenta con un edificio o sede para garantizar la atención personal de los niños y niñas y sus familias, siendo así obstaculizada la plena implementación de la ley 13298.
“Veníamos con una serie de reclamos, encuentros y reuniones, donde se había dado una respuesta pertinente que era el inicio de obra en un edificio, incorporación de personal, contar con un móvil y herramientas de trabajo, eso se cayó, no se cumplió, por lo que tuvimos una asamblea y decidimos este tipo de acciones por la falta de respuestas”, explicó Marquitan.
En esa línea, y ante reiterados reclamos durante años, marcó además que “el campo de la niñez tiene deudas históricas, la normativa de derechos del niño fue modificada en 2005 y si bien hubo modificaciones siempre hubo muy poca inversión, no hubo inversión en edificios ni profesionales y se hizo muy difícil llevar adelante las políticas publicas que indica la norma legal”.
El Servicio de Niñez, explicó la dirigente gremial, pertenece al ámbito provincial, pero a su vez hay consejos locales que responden a los municipios. Este consejo en Berazategui, contó, no funciona por lo que el servicio provincial tiene que hacerse cargo también de esas funciones.
En Quilmes no tienen un edificio donde funcionar. “Nosotros siempre funcionamos en lugares alquilados, en la pandemia trabajamos de manera virtual y en el territorio, en la pandemia tuvimos que ir a los domicilios, después se nos ofrece una oficina en Quilmes, dos veces por semana para atender y tenemos las computadoras en un garage y ahí desarrollamos nuestra tarea”, relató.
“Es muy difícil continuar en espacios de charla cuando lo que se dice no se cumple”, afirmó Marquitan y cerró: “Tenemos que pensar que se pueden evitar muchas situaciones graves de los pibes si tuviéramos una atención primaria de los pibes”.





















