El ascenso de Massa empodera a sus referentes en los distritos

Hacer política es vender esperanza. Eso es hoy lo que envalentona la llegada del nuevo Ministro de Economía a la gestión, la esperanza de dejar atrás las crisis que atravesó el gobierno del Frente de Todos durante dos años y medio. Esas ansias van empujadas por la ambición personal de Sergio Massa: sabe que si quiere ser candidato a presidente en 2023 y uno competitivo tiene que arreglar la economía local. Con la misma lógica, una posición empoderada del tigrense mejora las chances de sus referentes en los distritos que comienzan a ver mejores chances para competir, aunque sea en una supuesta interna.

Sin dudas, el que sale más beneficiado de este nuevo fanatismo massista es Nicolás Russo en Lanús. El diputado bonaerense y ex Presidente del Club Lanús dijo varias veces que buscaría competir por la intendencia el año que viene. El contexto lo favorece, es el único distrito del conurbano sur donde gobierna Juntos y donde peronismo aparece atomizado en diferentes opciones. Su postura era participar de una interna pero con la posibilidad de que el líder del Frente Renovador encabece la boleta sus acciones subieron rápidamente.

Así también lo entienden desde Cambiemos, consultado por El Termómetro, Diego Kravetz, consideró que Russo sería “un gran candidato” para el peronismo local contra quién enfrentase.

Sin salir del distrito, hay que señalar que se le termina el mandato al senador provincial José Luis Pallares, luego de tres períodos consecutivos. Ha sido uno de los hombre del tigrense en la Legislatura durante años, y sabe que podrá contar con un lugar.

Por otro lado, para Blanca Cantero esto podría significar llegar a 2023 sin tener que enfrentar una interna dentro del peronismo en Presidente Perón. La ex legislador bonaerense ganó la intendencia en 2019 apadrinada por Massa pero con diferencias internas en el Frente de Todos. Hoy podría ser una clara beneficiada para un municipio de los más pobres por ingresos de la tercera sección.

El resto de los casos son más complicados teniendo en cuenta que dependen de una interna en el Frente de Todos, pero sobran interesados. En Avellaneda, la diputada nacional Mónica Litza está decidida a jugar las PASO contra Ferraresi en 2023. La directora de la escuela de gobierno de Frente Renovador (ProyectAR) mantiene un enfrentamiento histórico con el actual Ministro de Hábitat y Desarrollo Territorial y aspira a que el desembarco de Massa en el Ejecutivo de a poco empiece a “repercutir de arriba hacia abajo”, según contó a El Termómetro.

Ferraresi es muy celoso de su pago chico. En los últimos meses tejió relaciones con varios sectores con los que estuvo alejados y podían acompañar a Litza, entre ellos el Sindicato de Trabajadores Municipales, por lo que la diputada nacional tendrá una tarea difícil en el territorio.

Uno que ya se lanzó es Mario Serrano en Almirante Brown. El concejal salió a la calle en un año no electoral con 100 carteles de vía pública que distribuyó a lo largo del distrito. Es el primero que ya se muestra abiertamente en campaña, aunque sabe que corre detrás contra uno de los intendente de mayor imagen positiva de la región. Si bien es uno de los que espera el envión de super massa, sabe que tiene una difícil tarea super estructural. Mariano Cascallares está bajo el paraguas de Martín Insaurralde, hoy líder y negociador del grupo de los Intendentes. Ya puso la cara en las legislativas, será difícil que acepte que le pongan una interna en el distrito el año que viene.

Un caso particular es Esteban Echeverría. Con el fallecimiento de Fernando Souza el Frente Renovador se quedó sin su principal figura y armador, sin embargo entienden que hay un espacio que ocupar. La pelea de Fernando Gray con Máximo Kirchner podría abrir esa puerta y el kirchnerismo duro sigue sin levantar cabeza en el distrito. Están dispuesto a llenar ese vacío y ver si logran ordenar al resto detrás.

Para el resto de los distrito, salvo que las condiciones cambien, con intendencias peronistas, muchas históricas, aspiran a repetir los acuerdos electorales de 2019 y tener representantes en cada lista. Lo mismo pasa para la Legislatura, donde se renovará el senado por la tercera y una banca les “corresponde”.

Sin embargo, hoy la mayoría de los referentes del espacio aspiran, primero, a que Sergio Massa sea candidato a presidente y luego todo lo demás. Repiten como un mantra “es la persona más preparada del país” y apuntalan esa bandera que hoy parece ser la última esperanza que al peronismo le queda por vender para seguir gobernando.

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