Axel Kicillof participó este martes del acto por la inauguración de la estación de trenes de Tortugitas en el partido de Malvinas Argentinas. Llevó a la primera actividad con el Presidente luego del voto negativo del kirchnerismo duro contra el FMI y en medio de una fuerte crisis en el seno del Frente de Todos a gran parte de su gabinete, y en su discurso tuvo fuertes gestos de unidad y apoyo.
El marco de la postal que montó el oficialismo fue el acto de inauguración de la estación Tortuguitas del ferrocarril Belgrano Norte, en el municipio de Malvinas Argentinas donde estuvieron presentes también el ministro de Transporte y referente del Frente Renovador, Alexis Guerrera; el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia, Leonardo Nardini; la intendenta local, Noelia Correa; y el senador bonaerense Luis Vivona.
Kicillof desembarcó además con una importante parte de su gabinete. A Nardini, que ofició de anfitrión; se sumaron la ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez; el jefe de Gabinete provincial, Martín Insaurralde; el jefe de Asesores del Gobernador, Carlos Bianco; los ministros bonaerenses de Transporte, Jorge D´Onofrio; y de Salud, Nicolás Kreplak.
“Vamos a acompañar desde la provincia de Buenos Aires con todo lo que podamos el desarrollo del ferrocarril y sus estaciones” dijo el mandatario y agregó: “Esto es para decirte Alberto que es así como vamos a sacar adelante nuestra provincia y nuestro país, trabajando articuladamente entre provincia, nación y municipios. Lo veníamos haciendo y lo vamos a seguir haciendo porque eso nos convierte en más eficaces, más veloces, es una forma de llegar a todos los lugares que tenemos que llegar, y al mismo tiempo nos vuelve invencibles”.
El gobernador había destacado antes la presencia bonaerense en el acto, nombró a cada uno de sus ministros presentes y destacó también la presencia de la diputada nacional Victoria Tolosa Paz y del diputado nacional y ex intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra. “De esto se trata” cerró en referencia a al trabajo conjunto y articulado.
El apoyo del gobernador y los gestos hacia la unidad del Frente de Todos se dan en el momento de mayor conflicto dentro de la coalición de gobierno, desatada por el rechazo de un sector del kirchnerismo duro con Máximo Kirchner a la cabeza al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, a lo que se sumó en los últimos días los chispazos por el ataque al despacho de Cristina Kirchner.
Pero, pese a los gestos, el gobernador continúa con su estrategia de equilibrista dentro del conflicto interno. Kicillof había estado reunido menos de 24 horas antes con la vicepresidenta, Cristina Kirchner, a quién fue a ver el lunes al Senado.
El juego en varias bandas y el intento porque el Frente de Todos no se rompa, sin embargo, no es potestad exclusiva del gobernador. Martín Insaurralde, presente en el acto en primera fila, se mostró este lunes encabezando un multitudinario acto en Lomas de Zamora junto al principal referente del albertismo en el territorio, el intendente en uso de licencia de Hurlingham y ministro de Desarrollo Social de la nación, Juan Zabaleta. También el Massimo juega a recomponer. Sin embargo, camporistas y albertistas lejos está de fumar la pipa de la paz.




















