En el marco de un nuevo aniversario de la Masacre de Pasco, Alejandro Lencina, hijo de Héctor Lencina, concejal justicialista secuestrado y asesinado en la noche trágica del 21 de marzo de 1975, aseguró que 46 años después siguen buscando justicia «no solo por los autores, sino por la derivación política del hecho». Asimismo, se refirió a la denuncia penal que presentaron familiares de las víctimas y organizaciones de Derechos Humanos por los hechos de vandalismo contra el monumento: «Estamos convencidos que fueron dirigidos».
En diálogo con El Termómetro, Alejandro contó como fue los familiares de las víctimas decidieron realizar una denuncia penal tras los dos ataques al Monumento en Temperley: «Esto comenzó durante el fin de semana de carnaval, hubo unas grafiteadas. Inmediatamente hubo una jornada de puesta en valor reconstrucción de los murales que habían manchado».
«El 8 de marzo un grupo de compañeras del barrio san José iban a hacer un acto en el monumento por el día de la Mujer, y en la madrugada del 7 apareció nuevamente vandalizado con mensajes intimidatorios. Ahí fuimos con los familiares y un grupo de abogados del Ateneo Néstor Kirchner y la APDH para darle una cuestión distinta», explicó y señaló que «hasta ahora en Lomas no se habían hecho denuncias, siempre contamos con el repudio del sector político y de las organizaciones, pero hoy contamos con recursos del Gobierno Nacional, provincial y municipal para avanzar judicialmente».
Alejandro entiende que los abogados inteligentemente marcaron este hecho en el marco de la intimidación pública «no solo porque es un monumento erigido en el marco de una ordenanza municipal en 1999, sino también por el tono de las amenazas. El dejar plantada un arma, de forma simbólica, en la figura de uno de los compañeros homenajeados es una provocación». Hoy la causa la maneja la UFI N°3 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.
Consultado si tienen alguna idea de quién pudo haber atacado el Monumento, el hijo de Héctor Lencina reconoció que «va ser muy difícil identificar al autor material» porque «evidentemente no tenemos la manera de individualizar» pero están seguros que «esto es dirigido, no es casual que del ’99 a 2021 nunca se había vandalizado el monumento y que haya ocurrido ahora en este marco del 24 de marzo, en el marco de los alegatos por la contraofensiva Montonera y toda la cuestión que se está poniendo sobre el tapete sobre la generación del ’70 y genocidio. Pasco un hecho muy importante para la zona donde se está dando un marco de unidad en la cuestión política para ir revisando lo que pasó, no solo los autores, sino la derivación política. Se dio un año antes del genocidio y en un marco constitucional donde mataron a un concejal en funciones ya 8 menores (de la JP)».
Ayer fue el acto por el 46 aniversario de la Masacre. Lencina contó que fue «un acto emotivo y con algunas cuestiones de alegría porque tratamos de transformar los actos en una mirada hacia adelante. Además tuvo una fuerte presencia política para dejar vigente el pedido de justicia».





















