(Por Christian Skrilec)
La semana pasada el conurbano se sacudió con un leve terremoto de 3,2 de magnitud. Viernes a media mañana, el sacudón que duró unos segundos fue argumento suficiente para que en algunos organismos del estado se ordenara la evacuación. No fue el miedo al derrumbe, si no la inobjetable vocación holgazana de muchos funcionarios de los Tribunales de Quilmes, el Hospital, y algunos centros educativos, que aprovecharon para alargar el fin de semana.
Por si esto fuera poco, el coordinador de Emergencias del Municipio de Quilmes, Juan Mendizábal, comunicó a través de WhatsApp que «A las 16 horas, posible réplica del sismo con alta intensidad. Equipos de Emergencias y Seguridad en alerta por la situación y demanda de servicios». Un regalo inesperado para los grupos de “mamis” con hijos en edad de escolar, que convirtieron la “fake news” de la que se había hecho eco el funcionario, en una novela de terror. Imaginamos que la desmentida oficial del gobierno municipal, al menos impidió que Mendizábal desplegara sus exorbitantes recursos de hombres y vehículos.
No obstante, pese a lo efímero del temblor, el gobierno sigue sacudiéndose con su andar político, y sus integrantes lo observan con estupor. En las redes sociales de la familia municipal, cualquier espectador pudo entretenerse leyendo un listado de pases a planta de funcionarios que actualmente se desempeñan como personal político superior. La medida incluiría a María Soledad Hernández, Directora General de Rentas; María Florencia Rehermann, Coordinara de Planificación de Proyectos Especiales con rango de Subsecretaria; Débora Zawitoski, Directora General de Catastro; Silvia Giménez, Secretaria de Finanzas; Cristian Patacchinni, Tesorero Municipal; Natalia Ortiz, Contadora Municipal; Darío Astiz, Jefe de Compras; Cristian Petralito, Coordinador General; Florencia D`Alessandro, Directora General de Expediente Electrónico; Pablo Rey y Matías Montini, coordinadores generales; entre otros.
Una disposición de estas características no tiene antecedentes. Los pases a planta de personal político suelen darse, siempre que no sean demasiado notorios, cuando los gobiernos saben que no reeligen o están en fuga, como forma de preservación de las fuentes de trabajo. No es el caso actual del Intendente Molina, que va por la reelección. Tampoco es aceptable la teoría de que los Molina quieren dejar personal establecido en algunas áreas claves del gobierno ante una hipotética derrota, ya que cualquier gobierno con una mínima idea de gestión trasladará esos empleados, digamos, al culo de la ciudad. Tampoco es aceptable la especulación de la preservación de las fuentes de trabajo, cuando escuchamos desde hace años que los funcionarios actuales dejaron de lado su “exitosa” carrera personal para sacrificarse por la comunidad.
En un esquema también particular, el disperso secretario de Servicios Públicos, Sergio Chomyszyn, recategorizó a empleados referentes del Sindicato de Trabajadores Municipales de Quilmes en puestos de mayor responsabilidad y mejor salario, metiéndose de lleno en la pelea por la sucesión del actual titular, Raúl “Ronco” Méndez. En el listado figuran Leonardo Ledesma, al Departamento de Recubrimiento Asfáltico y Tomado de Junta; Pedro Oscar Mancineri al Departamento de Reparación de Vehículos y Viajes; Luis Alberto Baena al Departamento de Hormigón; Mirta Alicia Cáceres a la Subdirección de Coordinación Administrativa; Alfredo Ismael Ocampo a la Subdirección de Estudios; Oscar Alberto Argañaraz a la Dirección de Insumos y Almacén; Natalia Chumen al Departamento de Despacho Administrativo; Rubén Acuña a la División Plazas y Paseos; José Félix Ocampo a la Subdirección de Personal; y Omar Vargas a la Subdirección de Limpieza y Vía Pública. Un listado que explica por si sólo las quejas de los vecinos.
En fin, todo seguirá temblando quien sabe hasta cuándo, comentar aquí que se especula diariamente con el retorno de Tomás Molina a la ya disuelta Secretaría General, o que a fin de año eyectan a todos los funcionarios del área de Comunicación, o que el empleado de la AFyCC denunciado por acoso en el Concejo Deliberante sigue cobrando un sueldo, son asuntos, que por estas horas, no causan estupor.
Gracias por leer.
*Publicado en la edición Nro. 914 del semanario “El suburbano”.





















