La empresa Honda decidió cerrar su planta en Florencio Varela y trasladar toda su producción a Campana. Unos 240 empleados quedan en vilo entre viajar 200 kilómetro diarios para ir a trabajar o aceptar el retiro voluntario. “No tenía motivos reales para tomar esa decisión, no sabemos por qué el gobierno lo permitió”, contó uno de los trabajadores.
“La planta había suspendido la producción una semana, cuando volvimos la empresa ya no funcionaba. Desde ese momento está parada. La decisión fue cerrar acá y llevar todo a Campana”, contó Javier Torres, uno de los trabajadores de la empresa y relató la situación que vive el personal: “el 23 comienza a funcionar todo el Campana, hay muchos que todavía no sabemos qué hacer”.
Según contó: “la empresa puso un micro que sale 4.30 y vuelve 9 de la noche, pasamos de trabajar 9 horas a estar 16 fuera de la casa”. Esa misma situación llevó a mucho no continuar con sus tareas y otros a “resignarse”.
“No entendemos por qué se tomó esta decisión ni por qué se permitió. Si bien es una empresa privada, no había ninguna razón para justificar el cierre de la planta, no tenía preventivo de crisis ni nada”, agregó torres.





















