Durante el mediodía de este miércoles, trabajadores nucleados en ATE, llevaron adelante una ingeniosa y llamativa actividad de protesta dentro del palacio municipal en Alberdi 500.
Vestidos y con carteles amarillos repartieron ñoquis a los trabajadores presentes para expresar el malestar por los despidos efectuados por la administración municipal.
El gobierno tomó la decisión de no renovar más de novecientos contratos a partir del 31 de diciembre, aunque algunos de ellos están siendo revisados y se renovaron unos mil doscientos contratos hasta el 29 de febrero y el 31 de marzo, que serán analizados en los días venideros.
El intendente, Martiniano Molina, reiteró en varias ocasiones que no va a aceptar «ñoquis» en el municipio.



















