Pese a estar prohibida por ordenanza municipal, y por leyes provinciales, la venta de pirotecnia ilegal vuelve a ser furor en el distrito.
En el centro de Quilmes sobre la Avenida Irigoyen, en San Francisco Solano sobre 844 y la 24, en la estación de Ezpeleta, o sobre Caseros en Bernal, ya se observan decenas de improvisados puestos de venta ilegal. Hasta ahora, se desconoce cuál será el área de la renovada gestión municipal que tomará intervención en la clausura de estos puestos.
Asimismo, la venta ilegal suele darse en algunos comercios “habilitados” que aprovechan para hacer una diferencia.
La venta ilegal de pirotecnia durante las fiestas, suele ser un “pequeño negocio” de referentes políticos, policías, e inspectores municipales, esperemos que esta vez “cambiemos”.




















