Después de más de un año y medio de cultivar un perfil muy bajo, pasando de forma casi imperceptible por la política local, Villordo prepara lentamente su regreso a los primeros planos de la escena, a resguardo de su mentor, el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández.
Villordo tuvo un amague de retorno a comienzos del 2014, cuando ya disfrutaba de su flamante banca de diputado provincial, y el Frente Renovador apuntaba a quedarse con todo. Pero la cosa no resulto. El FR se desgajó hasta convertirse en la tercera opción, y Walter Queijeiro se transformó en el hombre de Massa en Quilmes.
El “Chino” aprovechó la sangría de los intendentes del Frente Renovador para despegar del “tigrense”, y por lo pronto no oficializó su retorno al Frente para la Victoria. No obstante, instruyó a su tropa para que en las recientes elecciones cuidaran la boleta de Scioli y Aníbal Fernández, con la particularidad que en lo local, invitó a los suyos a votar por Martiniano Molina.
El ex intendente le relata a los propios su plan de vuelo, que incluye su retorno oficial al FpV y a las filas “anibalistas”, un rol mucho más activo en el bloque de diputados provinciales (Villordo tiene mandato hasta el 2017) como nexo con el Gobernador y con algún grado de autoridad (vice-presidencia), y además, un desembarco a mediano plazo en el gabinete bonaerense. Por supuesto, para todo esto, Aníbal debe sentarse en el sillón de Dardo Rocha a partir del 10 de diciembre.



















