El Puerto Dock Sud de Avellaneda pasó a ser motivo de disputa dentro del peronismo luego de que los intendentes de Lanús, Julián Álvarez y Quilmes, Mayra Mendoza, reclamaran un porcentaje de los impuestos que se cobran por el deterioro de las calles por el tránsito pesado que se dirige allí. Jorge Ferraresi por su parte no da el brazo a torcer pero en los últimos días recibió un revés de la Justicia.
A través de un fallo, la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Lomas de Zamora ordenó la paralización de la obra de ensanche del canal de navegación principal y la modernización del muelle del Puerto que realiza la empresa Exolgan tras una presentación que hizo el jefe comunal lanusense, quién también es director del Consorcio de Gestión de Dock Sud.
La obra en cuestión implica una inversión de 143 millones de dólares y fue anunciada junto al gobernador Axel Kicillof el año pasado. El objetivo era duplicar la capacidad operativa del puerto.
Esto además de ser un conflicto de intereses, también marca un nuevo capítulo en la interna entre La Cámpora y el MDF. Allí operan otras grandes empresas como Raízen, YPF y Loginter y es un polo productivo que le permite a Ferraresi ser uno de los municipios con mayores recursos económicos.
Cabe señalar que al frente del consorcio está desde diciembre Mónica Litza, referente del Frente Renovador de Avellaneda y hoy alineada con el intendente Ferraresi.





















