El Colegio Mancedo-Midlands College, una de las instituciones privadas más reconocidas de Quilmes, anunció que cerrará sus puertas a fin de año, dejando a alumnos, padres y docentes sin lugar de un día para otro. En ese contexto, el periodista y padre de dos alumnos del establecimiento Leandro Renou, dialogó con El Termómetro y brindó detalles de la situación. “Nunca fue una cuestión económica”, aseguró.
“Ayer (jueves) por la mañana empezó en los grupos de padres como una especie de rumor, una cosa rara porque algo así no pasa de un día para otro, después apareció el comunicado y toda esta catástrofe, los chicos se enteraron porque los maestros recibían el comunicado y los telegramas de despido cuando estaban dando clases, hubo maestras que se pusieron a llorar, especialmente en el secundario y los chicos que preguntaban qué pasaba. Tuvimos que ir a buscar a los chicos, porque estaban desconsolados, algo que no vi nunca”, relató.
Y continuó: “Cuando llegué al colegio al mediodía había cuatro o cinco personas, entre ellos dos abogadas reunidas en una sala sin explicarles nada a los padres y ahí contaron que había una decisión tomada y que no había vuelta atrás. La provincia comunicó que el colegio dijo que nunca fue una cuestión económica. Después prácticamente se confirmó que lo vendió para construir torres”.
“En el colegio hay 800 chicos, es una cantidad muy importante y la cuota depende del grado, si hubiese sido un problema económico, que no es, hay instancias previas, se cita a los padres para tratar el tema, y si plantea como sacar al colegio adelante con el Estado, aumentando matricula, muchos colegios piden ayuda para pagar sueldos, pero la idea nunca fue rescatar el colegio”, enfatizó.
Sostuvo que “esta gente funcionó como una empresa, con los docentes y los chicos adentro” y lo calificó cómo “un desquicio”. “Cada tanto aparecen colegios nuevos, pero instituciones así, si uno ve el colegio por dentro se sorprendería, en la pandemia seguimos pagando la cuota sin que los chicos vayan al colegio, sus gastos operativos no eran los mismos, esto no es un problema de la crisis económica sino se malentiende toda la historia”, insistió y remarcó que “se liquidó el colegio de un día para otro”.
“Si tenés una responsabilidad institucional ¿te parece cerrarlo en noviembre cuando para conseguir una matrícula? tenés que reunirte un año antes. La empresa decía que va a reubicar a los 800 alumnos, no sé cómo va a hacer eso. Por donde lo mires está mal, los chicos están mal y dejaron en la calle a todos los maestros”, agregó.
“Armamos un grupo de padres para ver qué solución se encuentra, está la idea de hacer una cooperativa, pero si el edificio está vendido no se puede hacer, la abogada se negó a firmar un documento diciendo que el edificio no estaba vendido. No creyeron que iba a tener el impacto que tuvo”, sumó y agradeció “al municipio y la Provincia que publicó el comunicado donde cuentan que la empresa nunca dijo que fue por una situación económica”.
Y cerró: “Hay un grupo de abogados trabajando, hay que trabajar en dos frentes, la reubicación de los chicos que están haciendo las familias, y esto no tiene que quedar así, hace 15 días subieron la cuota. ¿Qué van a hacer hasta fin de año? ¿Los chicos van a seguir yendo al colegio?”.





















