El gobernador Axel Kicillof visitó este martes Avellaneda para inaugurar obras para que funcionen los juzgados con competencia en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús. Allí se criticó a Juntos por el Cambio por las obras inconclusas, a Javier Milei por la postura sobre el Estado y a la Justicia por la reapertura de causas que involucran a la vicepresidenta Cristina Fernández.
Estuvo acompañado del intendente Jorge Ferraresi, el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis y del ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia, Julio Alak.
El mandatario bonaerense comenzó destacando la obra y aseguró que “costó un montón”, sobre todo porque “el gobierno anterior dejó obras inconclusas por casos de corrupción, porque habían perdido las PASO o porque las había empezado el gobierno anterior (el de Cristina)» y explicó que «retomarlas lleva un proceso largo y costoso”.
En esa línea, destacó el trabajo de Ferraresi cómo ex ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación. “Hay que terminar las obras cómo lo hizo Jorge con las viviendas, con todas las dificultades que había”, resaltó.
“Tenemos la voluntad de terminarlas cómo las miles de obras que terminamos”, ponderó y remarcó que “hay candidatos que, fuera de lo de motosierra y dinamita, dicen obra pública cero, echar a los empleados públicos cómo si fuera algo bueno y esos son nuestros maestros y maestras, trabajadores de salud, policías, autopistas, caminos rurales, escuelas y polo judiciales”. Por este motivo llamó a “tomar conciencia cuando se vote”.
“Estamos inaugurando un polo judicial que no se va a poder llenar porque nuestra oposición no se digna a trabajar, dar quórum y tratar los pliegos que elevamos para que se pueda resolver las vacantes del poder judicial. Dejan a los bonaerenses sin justicia”, añadió.
Por último, se refirió a la reapertura de las causas Hotesur y el pacto con Irán: “Dos causas que estaban cerradas, y jueces nombrados, amigos y cómplices de Macri, saltando todos los procedimientos judiciales, decidieron reabrirlas para reanudar la persecución política sobre Cristina, sobre Máximo. El uso de la Justicia cómo un aparato de persecución y electoral es una práctica que se tiene que terminar”.
“Basta de perseguir a Cristina y otros dirigentes, lo que no se les da en las urnas no pueden sacarlo con fallos judiciales. Si es parte de la campaña de Bullrich es espantoso. Son causas cerradas con fallos firmes, no tiene nada que ver con un juicio, sino con una persecución político, judicial y mediática de una dirigente política que en su gestión logró la mejor distribución de ingresos de la historia”, agregó.
Por último, sostuvo que “por más horas de televisión que utilicen el pueblo sabe que no es así cómo se a va transformar la argentina” y pidió que “de una vez y para siempre haya una justicia que sea realmente a favor del pueblo, no de los poderosos”.




















