Al igual que había hecho en mayo del año pasado, Máximo Kirchner repitió en Lanús su postura por el acuerdo con el FMI y el andar de la economía. Además, defendió fuertemente a Cristina Fernández de Kirchner y consideró que «esta es una elección bastante extraña porque la persona que más argentinos y argentinas querían votar no puede participar».
Aquella vez había sido la asunción de las nuevas autoridades del PJ Lanús, donde había hablado de verdades relativas. Esta vez volvió con sentencias, para la presentación de la lista del kirchnerismo que competirá en las PASO de agosto. En ambas a empujar a Julián Álvarez, precandidato a intendente por la lista N°2 de Unión por la Patria en el distrito. Repitió acto como hizo en Hurlingham el fin de semana, con otro de sus delfines, Damian Selci.
En un escenario colmado entre los precandidatos a concejales y consejeros escolares, más varios invitados como Eduardo ‘Wado’ de Pedro, Mayra Mendoza, Federico Otermín, Luana Volnovich, Martín Sabbatella; Edgardo Depetri, Paco Manrique y Mariano Recalde; el titular del Partido Justicialista bonaerense cerró el acto con un discurso de poco más de media hora, en el club Armonía de Monte Chingolo, bajo una copiosa lluvia y un techo sin goteras que fue destacado.
Máximo comenzó con una serie re referencias a la interna local, aseguró que su espacio (el Ateneo Néstor Kirchner) «siempre juega a ganador, juega derecho, juega a que gane el peronismo, sin importar como salgan las cosas algunas veces», quizás en un mensaje pensando en las otras tres listas que competirán en la primaria. Así como se acordó de Néstor Grindetti y le advirtió a Alvarez: «La intendencia es una tarea de siete días a la semana, no se puede estar un ratito y un ratito en tu club de futbol».
En un análisis nacional, el candidato a diputado nacional consideró que «esta es una parada difícil para la Argentina» y recordó su visita de mayo del año pasado al distrito: «En aquel acto fuimos muy claros respecto de la postura que teníamos por la marcha de la economía y los condicionamientos del FMI», y aclaró que por ser «leales con nuestro presidente, con nuestro gobierno que peleamos en 2019 pero sobre todo leales con el pueblo, levantamos la voz», más allá «que alguno se enoje».
Crítico de la situación actual, señaló que «la responsabilidad que quisimos asumir y el pueblo validó en 2019 era mejorar la condición de vida de los argentinos. Pero lo único que pasó desde el 10 de diciembre de 2015 es que las condiciones desmejoren», y centró su discurso en el préstamo con el Fondo Monetario Internacional: «Lo que ha hecho el macrismo en Argentina es una vergüenza. La forma en la que algunos quisieron resolverlo tampoco ha sido la correcta. La misma persona que llevó a Argentina a validar ese acuerdo, una tarde de tocó el tarro, se fue y ahora da charlas de cómo debe ser el peronismo del siglo XXI”, en referencia al ex ministro Martín Guzman, quien había sido sede de todas sus críticas en el acto del año pasado en el distrito.
Aún así buscó dar cierta esperanza electoral, pidió «no conformarnos con que solo se puede hacer lo que es posible», aunque consideró que esta «es una elección bastante extraña porque la persona que más argentinos y argentinas querían votar no puede (participar)», marcando sin decilor la proscripción a CFK.
«A nuestro espacio no solo se le hace cuesta arriba en los medios, sino que le han sacado una figura, una voz que propios y extraños creen en su palabra», lanzó y recordó: «esta vez a la persona que se presentó en tres formulas presidenciales y ganó las tres, no las podemos votar».
Pero aclaró que “no tenemos derecho a la desilusión, ni estar triste, tenemos que dar todas las batallas, somos la generación que va a gobernar argentina, tarde o temprano. Y tenemos la firme convicción que en agosto y en octubre el peronismo tiene que ganar las elecciones para evitar más tragedias en Argentina”.
El acto comenzó con las palabras de Álvarez, quien agradeció las presencias y buscó comparar la gestión de Lanús a las de Avellaneda, Lomas de Zamora y Quilmes. Mayra Mendoza tuvo un lugar especial dentro el encuentro, mientras que el más aplaudido por el público camporista fue de Pedro quien al no querer ahorrar críticas a la administración de Grindetti también le pegó un palazo a una peronista: «Vine en 2015 y 2019 y veo la misma ciudad abandonada, que se quedó en el tiempo. Que pena, son miles de argentinos y argentinas que se merecen vivir mejor», cerró en la previa que tome el micrófono el invitado especial de la noche.




















