En medio de una interna de todos contra todos del peronismo en Lanús, donde el que gane se queda con la representación absoluta de cara a las elecciones generales, el hombre del Ateneo Néstor Kirchner, Julián Álvarez se inclina sobre los hombros de los intendentes vecinos para empujar su boleta. Hay acuerdos con Martín Insaurralde y Jorge Ferraresi, donde personas de sus espacios ocupan los primeros lugares de la lista de concejales. Y un rol identificatorio con Mayra Mendoza.
El cierre de lista marcó los dos objetivos que se propuso la Cámpora en la Tercera Sección: retener Quilmes y recuperar para el peronismo Lanús. Con un nivel inusitado de recursos (a diferencia de lo que mostraron en otras campañas); y de exposición pública, empujan la figura de Julián Álvarez, en el distrito que gobierna Néstor Grindetti, pero primero deberá atravesar una PASO.
En una disputa interna donde cada espacio va con sus propios referentes en los primeros lugares, sabiendo que no habrá corrimientos (entrables) entre el que gane la primaria y el que saque la primera minoría, la boleta de Álvarez es la única que muestra acuerdos superestructurales.
Así la relación que mantienen Máximo Kirchner con Martín Insaurralde se ve reflejado en el primer candidato a concejal de la lista, el titular de Lotería y Casinos de la Provincia de Buenos Aires, Omar Galdurralde. Esta semana, de la mano de Galdurralde, Julián visitó comerciantes junto al intendente (en licencia) de Almirante Brown, Mariano Cascallares, hombre muy cercano al Jefe de Gabinete de la Provincia.
No hay que olvidar que al acto de lanzamiento de campaña, donde La Cámpora dejó claras sus intenciones y bajó a toda su conducción, fue y tuvo participación el precandidato a intendente de Lomas de Zamora, y actual presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, Federico Otermín.
Los acuerdos en la lista de Álvarez también alcanzan la segunda en la lista Belen Berrueco, integrante de la agrupación Eva Perón que conduce Jorge Ferraresi. Ayer, el actual concejal visitó al intendente de Avellaneda y volvió a mostrar que cuenta con su apoyo.
Pero hay una figura central hoy en la discusión local para Álvarez y es la intendenta de Quilmes Mayra Mendoza. La Jefa Comunal va por su reelección y es el espejo en el que el candidato local del Ateneo busca mirarse. Más allá de las dificultades generales que tendrá la boleta de Unión por la Patria en el territorio Mendoza tiene una aprobación de gestión por encima de la nacional y provincial y la comparación inmediata con una gestión PRO.
Aún así Mendoza hoy está en una liga completamente distinta a Álvarez. Mesa chica de conducción de la Campora a nivel nacional, la única dirigenta que gobierna un territorio importante, es una persona de confianza de Cristina Fernández de Kirchner y de estrecha relación con Maximo, al punto que el actual diputado y precandidato a renovar su banca la acompaña en mesas de reunión con comerciantes locales como no hace en ningún otro sitio.
Hay dos parte de intención en los acuerdos con los intendentes vecinos, la primera es simbólica y hoy le habla más a la política que al vecino de a pie que no está interesado en las elecciones. La segunda es táctica con la posibilidad de recibir apoyo para la fiscalización en las primarias. Son 1200 mesas más los fiscales generales por escuelas. Será difícil para todos los precandidatos cuidar sus boletas, estos acuerdos buscarán garantizar que la de Álvarez estén en todos los cuartos oscuros.





















