Este martes iba a tratarse en las comisiones de la Cámara de Diputados de la Provincia el proyecto para regular las apps de envíos que ya cuenta con media sanción, pero su tratamiento se pospuso con la promesa de escuchar a los trabajadores que se manifestaron en contra de la iniciativa.
“Nosotros lo que vemos es que este proyecto es un registro, lo que hacen es un relevamiento de los trabajadores que estamos con las App, pero en ningún lugar se plantea la conquista de ningún derecho laboral”, explicó a El Termómetro Leandro Hidalgo Robles, representante del gremio SiTraRepA (Sindicato de Base de Trabajadores de Reparto por Aplicación).
Y añadió: “Somos entre 50 y 55 mil trabajadores, nos resulta insuficiente el proyecto porque no cambia las condiciones de trabajo, los derechos que nos adeudan las aplicaciones. Tampoco mueve un ápice las ganancias de las empresas, que ya amenazaron con irse del país aunque con el negocio fenomenal dudo que lo hagan”.
“Es un proyecto que no les quita nada, no les toca el negocio, es un registro de trabajadores. Hace unos años se hizo un relevamiento y en base a eso le hizo una multa a las app por tener trabajadores sin estar registrados. De eso los trabajadores no vieron un peso”, criticó.
En ese sentido, sostuvo que “si se puede conseguir derechos o no, depende de la organización y lucha de los trabajadores” y remarcó que “el gobierno debería rechazar las amenazas de estas empresas que dicen se van a ir”.
“Necesitamos el reconocimiento de nuestro trabajo. Queremos derechos, vacaciones pagas, jubilación. Necesitamos esto para no dar todo por una aplicación que no se hace cargo de nada. Están haciendo un negocio millonario con la precarización de los trabajadores”, concluyó.
En relación a este proyecto, el diputado bonaerense de la Coalición Cívica, Luciano Bugallo, dialogó con este medio y afirmó que desde el espacio están “totalmente en contra” y consideró que “el éxito de estas aplicaciones es la desregulación y que uno puede entrar y salir de manera libre”.
“Esto es otra muestra de el Estado queriendo solucionar algo que funciona. Esto es inútil a la hora de que los privados quieran invertir y lo que va a pasar es que a las empresas las van a terminar quebrando”, subrayó.





















