Sobrevivientes del excentro clandestino de detención conocido como Pozo de Banfield realizaron una inspección ocular a la exdependencia policial donde estuvieron cautivos durante la última dictadura cívico militar y reclamaron el cese de las prisiones domiciliarias de las que gozan gran parte de los represores que son juzgados por delitos de lesa humanidad cometidos allí y en otros dos establecimientos ilegales.
La inspección contó con la presencia de los tres integrantes del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, Walter Venditti, Ricardo Basílico y Esteban Carlos Rodríguez Eggers; el auxiliar fiscal Juan Martín Nogueira y la auxiliar fiscal Ana Oberlin, integrantes de la Unidad Fiscal Federal de Delitos de Lesa Humanidad. Además, participaron varios sobrevivientes, entre ellos Pablo Díaz, uno de los jóvenes detenidos en el episodio conocido como La Noche de los Lápices y, Teresa Laborde, hija de Adriana Calvo.
«Pablo Díaz hizo la recorrida, iba explicando todo. Entramos por el portón y recorrimos los calabozos, fuimos a la Maternidad que funcionó en un sector que era zona de cocina y se pudo ir al sótano, que era un lugar que en otras oportunidades estaba inundado y no se podía recorrer pero en esta oportunidad se pudo ver», explicó el fiscal Nogueira. Contó que el lugar «estaba casi igual» a como lo recordaban y relataron las víctimas que ya declararon en el juicio que comenzó en octubre de 2020.
«El sector de los calabozos estaba igual, salvo que ahora había una mampostería y antes entraba más luz. Y se pudo constatar que desde allí se percibían ruidos de otros lugares, llegaban sonidos a los calabozos, tal como refirieron escuchar las víctimas», precisó.
El auxiliar fiscal explicó que en el marco de la inspección ocular, se concretó «el pedido de expreso de víctimas y querellantes en relación a las prisiones domiciliarias que tienen la mayoría de los 15 imputados».
Tanto Nogueira como Oberlin coincidieron en remarcar que «fue una medida satisfactoria, una inspección de este tipo suma muchísimo para la causa y para las víctimas que ven cómo los jueces y funcionarios asisten a este lugar donde se concentró todo el horror que se está desarrollando en el juicio». «Fue buena la presencia de testigos y valoramos como positivo la presencia de los 3 jueces del Tribunal», destacaron
El Pozo de Banfield fue uno de los 230 centros clandestinos que funcionaron en la provincia de Buenos Aires durante la última dictadura cívico militar. En esa dependencia policial, durante el periodo comprendido entre el 21 de octubre de 1974 y el 1 de enero de 1977, funcionaron las divisiones Delitos contra la Propiedad y Seguridad Personal, subordinadas a la Dirección de Investigaciones de la policía. A partir del 1 de enero de 1977, se instalaron las direcciones de Seguridad, Investigaciones e Informaciones.
Tenía tres plantas: en la planta baja se encontraba la oficina del jefe, la sala de torturas y otras dependencias. En el primer piso había calabozos, oficinas, comedor, casino de personal, cocinas y baños, mientras que en el segundo piso había más celdas de apenas 1,50 por 2,50 metros y sanitarios. En ese piso, en total, había 24 calabozos, divididos en dos sectores para hombres y mujeres.
El Pozo de Banfield tenía la particularidad de ser un centro de recepción y permanencia transitoria de detenidos, pero cobró macabra notoriedad por ser un lugar en el que se practicó tortura sistemática y violencia sexual, como parte de una estrategia militar de deshumanizar a las personas secuestradas. En el lugar también se instaló una maternidad clandestina, desde la que se sustrajo, ocultó y cambió la identidad de hijos e hijas de personas secuestradas.
El TOF 1, presidido por Ricardo Basilico, juzga por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield, el Pozo de Quilmes y El Infierno al exministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart; el exmédico policial Jorge Antonio Bergés y a los imputados Federico Minicucci; Carlos María Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale.
También empezó a juzgar a Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti.




















