Este miércoles asume su nuevo cargo el flamante titular de la seccional Quilmes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Adrián Pérez, en el teatro municipal y antes de ello dialogó con El Termómetro sobre las proyecciones para el gremio en esta nueva etapa tanto a nivel local como nacional.
En primera instancia, se refirió al cambio que hubo en la UOM a nivel nacional ya que este martes fue electo Abel Furlán como secretario general y sucederá en el cargo a Antonio Caló tras 16 años al frente del sindicato. “Fue un proceso producto de las ganas de algunos dirigentes de volver a lograr este rumbo histórico que tuvo la unión y poder escuchar a las bases nuevamente. Las quejas permanentes de lo social y sindical produjo el desgaste de nuestro secretario general. Por ahí a algunos los toma por sorpresa porque no están acostumbrados a tener este tipo de cimbronazos pero en el mundo de la UOM era un pedido de los trabajadores”, remarcó.
Además, consideró que “se viene una UOM diferente, que va a defender a los trabajadores y que no va a ser oficialismo explícito de nadie» y aseguró que van a “acompañar las medidas que sean favorables al trabajador y a discutir lo que haya que discutir para mejorar la condición de los trabajadores».
En lo que respecta al panorama local, reconoció que “fue una elección aceptada por Gutiérrez apenas dado el escrutinio» y enfatizó que el gremio “tuvo cuatro grandes hombres en su historia y uno de ellos es el Barba», así cómo sostuvo que “su figura por su lucha y lo que representó va a terminar siendo más grande que la de Caló».
En esa línea afirmó que desde la nueva conducción van a buscar “una mayor transparencia de cara a los afiliados» y aseguró que no van a tener “privilegios ni castigo». También apuntó a “mejorar la obra social» y que “los afiliados empiecen a disfrutar un poco del sindicato».
También explicó que tienen un “50 por ciento de evasión por parte de las empresas” y que “en Quilmes hay entre 500 y 600 talleres que tienen pocos empleados y sólo la mitad están representados por delegados y los mayores problemas están en aquellas que no tienen representantes”.
Asimismo, señaló que buscarán “mejorar la obra social y abrir consultorios externos para descentralizar la clínica» y adelantó que realizarán una auditoría “no para buscar mugre, sino para saber dónde estamos parados y a dónde podemos ir».
Por otro lado, consultado por su relación con el oficialismo y la intendenta Mayra Mendoza, afirmó: “Tuvimos un encuentro para hablar de política. Nosotros cómo agrupación nos consideramos parte de este proyecto de la intendenta y vamos a redoblar los esfuerzos para que vuelva a ser electa en nuestro distrito, es una persona que trabaja muy duramente para llevar obras de calidad».
En cuanto al vínculo de la nueva conducción con Máximo Kirchner, recalcó que desde la nueva conducción adhieren «a los pensamientos que tiene sobre su visión del país y a su proyecto, no sólo de él sino de lo que fue el proceso de Néstor y Cristina”.





















