Desde que el Concejo Deliberante volvió a funcionar, en medio de la pandemia, la principal discusión interna ha sido cómo poder hacer para que las sesiones no sean tan extensas. Hasta ahora, los concejales no lo han logrado. A pesar de haber estructurado cada paso en una larga reunión de Labor Legislativa, el encuentro de ayer en el Teatro Municipal duró casi ocho horas. Terminó con enojos varios y una fuerte tensión presidentes y presidentas de bloque por la falta de conducción de sus espacios.
El acuerdo en Labor incluía el temario, quienes hablaban, en donde entraban el autor del proyecto y un representante por bloque en contra, con la posibilidad de contestar ante una respuesta o señalamiento personal; tenían 5 minutos para cada uno y habían pedido no generar un «ping pong», es decir las usuales discusiones entre dos concejales que se contestan. Todo, en algún punto, tuvo fallas. Y se sumó a la, ya insalvable, discusión dentro de la grieta para cada tema, con un Cuerpo dividido entre concejales dentro del paraguas del Frente de Todos, como mayoría y dos bloques de Juntos por el Cambio.
La sesión comenzó con un mal ejemplo. La Concejal Fabiana Alfaya pidió una moción de privilegio para recordar al General José de San Martín, en el aniversario de su fallecimiento, pero terminó disparando contra la oposición contra la marcha. Esperable y en tono con el contexto, fue el único momento donde se discutió este tema, pero a la vez generó la primera protesta del bloque de Juntos por el Cambio por irse de tema.
Sin un proyecto de peso por parte del oficialismo, la sesión transcurrió entre beneplácitos por distintas acciones del Gobierno Nacional y reclamos de la oposición.
El tema salud estuvo al frente de los pedidos de informes, aunque no fueron acompañados por el oficialismo. Entre ellos una queja por el tiempo que tardan los resultados de los test de covid (tema que no es municipal); la situación de las unidades sanitarias y la falta de generadores eléctricos, donde desde el Frene de Todos confirmaron que faltan en casi la mitad; así como uno puntual sobre la unidad sanitaria de Lavallol por la falta de mantenimiento del lugar.
La grieta es estrella de las sesiones en pandemia de los Concejos Deliberantes de la región. Así ayer, sin puntos de contacto con el distrito y atemporal por la falta de reuniones con asiduidad, discutieron por las declaraciones del intendente de José C. Paz, Mario Ishi; el decreto sobre la prohibición de reuniones sociales; y el insulto de Leandro Santoro a Patricia Bullrich, inentendiblemente defendido por el bloque del Frente de Todos.
Las mismas diferencias aparecieron cuando el Frente de Todos quiso destacar la producción de la vacuna contra el coronavirus en el país y no fe acompañado; lo mismo que con críticas por el acuerdo de la deuda externa que logró el Ministro Martín Guzmán.
Entre una serie de quejas por el funcionamiento, donde dos concejales oficialistas tomaron la palabra para pedirle a la Presidenta del Cuerpo, Marina Lesci, que haga cumplir lo acordado en Labor Legislativa; el mayor momento de tensión lo protagonizó la edil radical (JxC) Graciela Andrada, cuando, en contra de lo que había previsto la presidenta de su bloque, se plantó frente al atril (previsto para hablar en el marco de la pandemia) para que se trate el proyecto por la desaparición de Facundo Castro y no pase a comisiones, como se había acordado. Otra vez, el oficialismo temió aplicar su número, a pesar que no quería hubo una reunión de presidentes y el proyecto salió aprobado.
Fue la gota que rebalsó el vaso y hubo pases de facturas. Luego de la sesión, el oficialismo enojado culpó a la falta de conducción del bloque de Juntos por el Cambio y sus divisiones internas, la imposibilidad de coordina la sesión.
Asimismo, hubo un proyecto de similares características por la desaparición de Franco Martínez, el joven de 21 años de Lomas, que salió de su casa el 23 de julio y no hay noticias. Hubo un nuevo reclamo al Enre por cortes de luz de la empresa Edesur en Fiorito, y Ramiro Trezza (Frente Renovador) recordó la multa que se le aplicó a la empresa. Y hubo un recuerdo a Marcelo Coletta, presidente del comité local de la UCR, quien falleció hace algunas semanas.
Homenaje a Amalfi Santarelli
La jornada había iniciado con un homenaje a Amalfi Santarelli, a través de un proyecto de la comisión de obras públicas, por la que se cambia de nombre la calle Estados Unidos, de Fiorito, para que lleve el nombre del ex concejal e histórico militante del peronismo lomense.
Muy emocionado, estuvo presente su hijo, el actual senador bonaerense Adrián Santarelli, junto a su familia. En diálogo con El Termómetro, contó lo que significó «Cacho» en su militancia: «mi viejo fue es mi guía en la vida y en la política. Este reconocimiento que había sido presentado en 2012 pero que retomó Gastón (Lasalle) y estuvo muy de acuerdo nuestra presidenta del Concejo y el intendente Martín Insaurralde y sale con el apoyo de todos los bloques, llena todo de emoción, se me cayeron lágrimas con el video».
«Fue emocionante lo que hablaron todos, pero les agrego fue padre de familia y abuelo. Cuando juré como Senador lo hice por mi viejo, mi vieja y la militancia política porque lo que dejó él en mi es la militancia que es la herramienta que puede transformar la vida de la gente», agregó el Legislador.




















