Frente a una visible reducción del movimiento en los locales comerciales del distrito, desde la Cámara de Comercio de Quilmes confirmaron que el sector está atravesando “una situación demasiado complicada” como consecuencia de los indicadores de la economía nacional que se trasladan a los precios y repercuten en el consumo. Además, observaron los efectos en el nivel de empleo.
“Los días especiales no alcanzan, el deterioro en el porcentaje de las ventas es notorio. Tuvimos un veranito de diez días con el aguinaldo, pero fue muy efímero para impactar en la actividad económica: somos un muro de lamento”, sostuvo en diálogo con El Termómetro el titular de la entidad, Alberto López.
Como factores esenciales de esta situación, mencionó el constante aumento en la inflación y su consecuente traslado a los productos por la intermediación de “los formadores de precios”, así como la disparada de la moneda estadounidense.
En la misma línea, señaló que la caída también están afectados los locales gastronómicos, donde hay “una merma del cuarenta por ciento” ya que “se trabaja bien viernes y sábados y los que están llenos son cuatro o cinco locales chicos porque a los medianos y grandes les cuesta sostener”. Además, enfatizó en que “cuando se va un empleado no lo reemplazan”
“Nosotros recomendábamos tratar de sostener el empleo, pero hoy ese discurso no le penetra al comerciante, que está demasiado preocupado por el dólar”, observó
Ante el escenario actual, consideró que “si no pegan un volantazo” que desde el Gobierno trate de cambiar el rumbo, “el pronóstico no es bueno” porque “hay un dólar que no tiene techo. “Quisiéramos que el barco siga flotando pero estamos muy complicados”, concluyó.



















