Luego de varios meses, el Obispado de Quilmes recibió la respuesta de El Vaticano en la cual indican que “Nada obsta” para iniciar la causa de beatificación y canonización del Padre Obispo Jorge Novak. La noticia fue recibida de muy buen grado pero aclararon que se trata de “un proceso largo que podría demorar años”.
“El texto dice que no hay nada que impida que se siga en este proceso de recolección de información. Es un punto importante porque el Vaticano da el visto bueno a que se siga caminando en este proceso para poder comenzar una causa de canonización”, detalló a El Termómetro el secretario de prensa de la Diócesis quilmeña, Nicolás Mirabet.
Si bien la novedad generó mucho entusiasmo, aclararon que la misiva que llegó de parte de la Congregación para la Causa de los Santos no implica que ya se inicie el camino hacia la santificación, sino que habilita a continuar con las labores investigativas para luego hacer el pedido formal.
“Es el último paso de este proceso largo porque recién empezamos y puede demorar muchos años
Son diferentes pasos hasta llegar a la canonización, es un proceso largo que recién empezamos y puede demorar muchos años”, agregó y precisó que son muchas instancias las que se deben pasar en el recorrido ya que antes de “ser venerado en los altares”, el prelado fallecido en 2001 debería ser primero reconocido como “Siervo de Dios, Venerable y luego Beato”.
En ese sentido, remarcó que se trata de “una investigación muy minuciosa a la que hay que sumarle las formalidades” del caso.
Más allá de esta situación en particular, desde el obispado destacaron el compromiso de Novak con “las problemáticas sociales, los derechos humanos y el derecho a la vida”, la impronta que dejó en el distrito y en la región y el legado que dejó tanto en los feligreses católicos como en la población en general. “Sigue vivo en la gente”, resumió Mirabet.





















