Los referentes de la parroquia Sagrado Corazón y de la Iglesia de Dios, del barrio IAPI de Bernal, mantuvieron un extenso encuentro con el intendente en la Municipalidad, para hablar sobre las distintas problemáticas que afectan a uno de los barrios de la zona oeste. Los religiosos le plantearon siete puntos centrales para trabajar con el objetivo de modificar la situación.
Desde hace varios meses, el Padre Jorge Cloro y el Pastor Iván Carrillo encabezaron una serie de manifestaciones para evidenciar la realidad de este lugar tan sensible del distrito. La mayor repercusión ocurrió en el momento en que realizaron la marcha “Si a la vida, no a la droga”, cuando lo llegaron a calificar como “un barrio descartable”.
A comienzos de noviembre, los dos estuvieron en TTT, donde sostuvieron que “se empezó a naturalizar la violencia y la venta de droga”. “El Estado como sociedad tiene que hacerse cargo de los pibes que no tienen un ámbito de contención. Por eso, tiene que haber una panificación de acciones concretas”, habían declarado.
Finalmente, luego de la gestión que llevaron adelante con el secretario de Deportes, Cristian Manentti (formó parte del encuentro), Jorge e Iván estuvieron reunidos por más de dos horas con Martiniano Molina. Sin embargo, el sacerdote debió abandonar poco después de haber comenzado la charla por un compromiso.
En representación de ambos, el Pastor empezó a exponer cada uno de los ítems que habían diagramado en conjunto. De esta manera, solicitó la continuidad de los operativos de salud y presencia pediátrica en la salita de la zona y mayor cantidad de insumos para hacer foco en dos enfermedades (presión y diabetes).
A su vez, también hicieron hincapié en la creación de un lugar de atención, la implementación de programas de contención para niños y adolescentes, la falta de presión del servicio de agua potable y la aplicación de tarifas sociales del servicio eléctrico acorde a la situación del barrio. Por otra parte, volvieron a solicitar la solución del conflicto por el cambio del recorrido de los colectivos.
Luego de un largo intercambio de ideas, se retiraron conformes por la recepción que tuvieron y hasta se sorprendieron por la reacción del jefe comunal ante cada punto expuesto. Es que Molina se comunicaba de inmediato con el funcionario responsable del área que afectaba el tema para que tome conocimiento de las necesidades.
Continuando con la lucha dentro del barrio, Cloro y Carrillo realizarán un evento el próximo 23 de diciembre llamado “Una Navidad sin drogas”, mientras que el 30 volverán a manifestarse por las calles de la IAPI en una “Marcha por la vida”.





















