Myriam Pucheta, Auditora General del municipio, se refirió a algunos de los puntos que destacó el intendente Martiniano Molina en su discurso de apertura legislativa en el Concejo Deliberante. La abogada anticipó que podría haber denuncias sobre las irregularidades detectadas, y que el trabajo de la auditoría seguirá durante la actual gestión.
La Auditoría General es el organismo que asiste técnicamente al municipio en el control del estado de las cuentas del sector público y quien se encargó de llevar adelante el inventario de las bienes patrimoniales de Quilmes que quedaron de la gestión Gutiérrez.
El jefe comunal fue el primero en deslizar algunas de las irregularidades halladas por la auditoría realizada a partir del cambio de gobierno en diciembre de 2015. Al respecto, Myriam Pucheta declaró: “Venimos trabajando sobre dos ejes y se firmó por un plazo de 120 días (se cumple el 10 de abril). Ahí se toman las medidas que corresponde, dependiendo de la gravedad”.
“Es parte de la función del funcionario público denunciar. Amerita una búsqueda de información que respalde esa investigación. El trabajo exhaustivo trata de buscar toda la evidencia para poder arribar a una conclusión que no sea irresponsable”, continuó la Auditora General.
Además también aclaró que las denuncias podrían llegar a la Justicia y que se evalúa llevarlas adelante. Por otra parte, sostuvo que lo que más la sorprendió fue “la desidia y el desorden que encontramos” y que era una gestión desordenada sin control en la administración.



















