Martiniano Molina, juró esta tarde como intendente de Quilmes en un acto llevado adelante en el teatro municipal. El evento se realizó ante una sala colmada de funcionarios, amigos y familiares.
El intendente juró por “recuperar los valores del respeto, por la humildad, por el bienestar de los vecinos de Quilmes, Dios, la patria y los evangelios”. Luego dirigió unas palabras al público presente en la sala y a aquellos que seguían la ceremonia desde la calle donde se instaló una pantalla gigante.
Molina fue muy duro con la gestión municipal saliente “recibimos una pesada herencia, sentimos que nuestra ciudad debe ser recuperada, hoy tenemos un municipio que es el no Estado, una gestión ausente, ineficiente, alejada de los vecinos, que ha dejado de brindar los servicios más elementales, con un fuerte desequilibrio financiero”.
Molina explicó que su gestión se va a basar, como prioridad, en cinco ejes de trabajo. Por un lado “la municipalidad como motor del desarrollo”, según afirmó esto implica recuperar la eficiencia, transformarla en una entidad transparente, ordenada, moderna, eficiente y cercana a los vecinos y aseguró que se van a realizar capacitaciones permanentes, foros vecinales y audiencias públicas, inversión en tecnología y auditoría interna, entre otros.
En segundo lugar mencionó “un plan integral de infraestructura” que requiere un plan de infraestructura moderna y de calidad que le dé fortaleza a la ciudad. “Hoy el estado de infraestructura de Quilmes conspira contra el progreso de sus habitantes, calles destrozadas, falta de mantenimiento, de equipamiento, vastos sectores sin servicios básicos”. Habló de, con la ayuda de la provincia y la nación, llevar adelante un plan integral de mitigación de las inundaciones y crear nuevos espacios públicos.
El tercer punto mencionado fue la “integración” como uno de los principales objetivos. Al respecto señaló que “hay que dar una respuesta a los miles de quilmeños que se encuentran en una situación de absoluta marginalidad y pobreza”.
Finalmente el cuarto y quinto punto marcado por Molina fueron “un gobierno en la calle” facilitando la vida de los habitantes del distrito generando vínculos, el encuentro y los valores humanos “voy a liderar un equipo de funcionarios presentes” y remarcó que “se va a escuchar los vecinos”. El último eje propuesto por el intendente fue la “seguridad ciudadana” que implica “un abordaje interdisciplinario que dé respuestas rápidas” y la planificación de un plan director de seguridad para Quilmes


















