Este lunes en Avellaneda se dio una inauguración por demás particular ya que la intendenta, Magdalena Sierra, presentó una sala multimedia de una escuela secundaria con su nombre. La obra en Gerli fue realizada con fondos provinciales.
«Inauguré la nueva sala multimedia de la Secundaria Nº. 4 de Gerli. Esta nueva aula va a permitir que los y las estudiantes accedan a herramientas digitales para su aprendizaje, van a poder usar un proyector para las clases y funcionará como multiespacio. Es una obra realizada por la cooperadora de la escuela con el aporte de un subsidio del municipio», expresó la jefa comunal.
Y agregó: «Me emociona profundamente que hayan decidido ponerle mi nombre, es realmente un honor. Tenemos las mejores escuelas del país porque creemos que la educación pública es un derecho para todos y todas, y por eso debe tener la mejor calidad».
Lo particular de lo sucedido es que se trata de una dependencia de una escuela pública, donde la imposición de nombres está alcanzada por un reglamento específico de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense que establece que entre los criterios para el nombramiento de un establecimiento o un sector del mismo, se encuentra el de que «deberá haber transcurrido un lapso no menor a 10 años de su fallecimiento«.
Esta cuestión no sucede con Magdalena Sierra, aunque la normativa prevé que se pueda pedir una excepción en caso de que no se cumpla con este requisito, como pasa con la jefa comunal.
Cabe recordar que algo similar ocurrió cuando se decidió ponerle a un edificio ubicado en la calle Elizalde N° 30, donde funcionará la escuela Secundaria N° 1, de la localidad de Crucecita, con el nombre de Alberto Sileoni algo que trajo polémica en el HCD.



















